Sancionan a Sant Jaume d´Enveja por unos toros embolados denunciados por AnimaNaturalis

AnimaNaturalis había calificado como “desastre” y denunciado los toros embolados del pasado mes de Junio de Sant Jaume d´Enveja (Tarragona). La sanción podría ascender a 1.200€.

Sancionan a Sant Jaume d´Enveja por unos toros embolados denunciados por AnimaNaturalis

El Consejo de Juegos y Espectáculos de la Generalitat de las Tierras del Ebro (Tarragona) ha iniciado un expediente sancionador por las infracciones en la normativa de espectáculos tradicionales con toros, por retraso de los espectáculos sin causa aparente y por no evitar los malos tratos y sufrimiento de los animales que sufrieron de forma especialmente intensa durante la celebración de un acto taurino durante las fiestas de la Segregación de pasado mes de Junio.

El expediente sancionador abierto es fruto de la denuncia presentada por AnimaNaturalis acompañada de fotografías e imágenes en vídeo. 

El pasado 25 de Junio de 2016, miembros de AnimaNatruralis documentaron el concurso de toros embolados de Sant Jaume d´Enveja, en el que se soltaron 6 toros en una plaza portátil, cuando se soltó al animal, una cuadrilla emboladora debía inmovilizar el toro mediante una cuerda que sujeta la cornamenta a un palo, para colocar una estructura de metal en cada asta con una bola de estopa encendida en la parte superior. Había un premio en metálico de 300€ para la cuadrilla que más rápido y mejor embolara al toro.

Desde AnimaNaturalis se denunció el hecho de que el concurso comenzara con más de media hora de retraso respecto a la hora prevista, provocando más estrés a los animales. “Posiblemente porque los organizadores querían esperar a que llegara la gente y se acabara de llenar pues a las 24:00 la plaza estaba medio vacía” dice Aïda Gascón, directora de la ONG y que estuvo presente en el concurso de emboladores.
La sanción por retrasar el espectáculo sin causa justificada puede ser de 50€ a 600€, según el artículo 14 de la ley 34/2010.

Los problemas llegaron con el tercer toro de la noche, que no pudieron embolar, los emboladores trataron de realizar la maniobra, pero no pudieron ponerlo en el lugar adecuado para inmovilizar al toro y poder colocarle la estructura metálica. Por lo que decidieron finalmente no colocarle la estructura, cortar la cuerda y dejarlo ir por la plaza, tal como se acostumbra a hacer cuando no se puede embolar al toro, “por motivos de seguridad del toro y de los participantes, cuando surgen problemas los emboladores desisten y dejan ir al toro” explica Aïda Gascón.

En el cuarto toro de la noche también hubo problemas, al salir mal de los corrales, con la pata enrollada en la misma cuerda que llevaba en la cabeza. El toro se quedó completamente atado, con la cuerda entre el pilón y una pata delante. Miembros de las peñas taurinas y los participantes trataron de evitar que se pudieran grabar estas imágenes colocándose estratégicamente delante del toro y alzando los brazos por encima de las cabezas. Una decena de espectadores empujaron a los miembros de AnimaNaturalis y se colocaron delante de ellos para que no pudieran grabar. El forcejeo del toro duró 7 minutos (normalmente no dura más de 30 o 60 segundos), y lo sometieron a un gran estrés, a la vez que a un trato brutal que dejó exhausto al animal. Además de que el toro no fue bien embolado por no llevar bien los hierros y al chocar contra el pilón se dobló uno de los hierros, colocándose la bola de fuego hacia abajo, con el riesgo de quemar su cara, por lo que se cuidaron de meterlo rápidamente en corrales y apagar las bolas de fuego con una manguera. 

La conducta incompetente es lo que se denuncia de acuerdo a los establecido en la ley 324/2010, del 1 de Octubre, de regulación de fiestas y espectáculos con toros, concretamente en los siguientes artículos:
∙ Art 8,6,d: “Velar, durante el transcurso del espectáculo, para evitar maltrato y sufrimiento a los animales” Aïda Gascón exploca que “tal como se hizo con el tercer toro, el cuarto tampoco habría de haber estado embolado por problemas que le van a ocasionar el sufrimiento innecesario al que fue sometido. Pero como un toro no había podido ser embolado y había 300€ en juego, este lo tenían que embolar fuera como fuera”, acaba Gascón.


El quinto toro de la noche también fue imposible de embolar, esta vez también se tomó la decisión de no embolarlo y cortar la cuerda para dejarlo ir y liberarlo del sufrimiento al que estaba siendo sometido, también durante 6 minutos. “Creemos que si no hubieran estado los animalistas grabando el espectáculo, no habrían cortado la cuerda de la cabeza del toro y lo habrían embolado de todas formas por conseguir el premio, nuestra presencia en las plazas garantiza que como mínimo se tenga que seguir la ley”, asegura Aïda Gascón.

La sanción por falta de cumplimiento de las funciones correspondientes a la comisión de toros podría ser de 50€ a 600€, según el artículo 14 de la ley 34/2010.

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