Especismo & Sexismo: ¿cuál es la conexión?

Las mujeres y los animales, junto con la tierra y los niños, han sido vistos históricamente como la propiedad del cabeza de familia masculino. Si nos tomamos en serio la liberación animal, debemos trabajar por la liberación de todos los animales, los huma

Especismo & Sexismo: ¿cuál es la conexión?

 

El medicamento Premarin está hecho de la orina de yeguas preñadas. Las yeguas son cruelmente confinadas y sometidas a procedimientos invasivos a lo largo de su gestación para finalmente ser apartadas de sus potros tras del nacimiento. Esta perversión de los ciclos reproductores de las yeguas produce un medicamento perjudicial que se vende a las mujeres, convenciéndolas de que sus propios ciclos reproductores naturales son signos anormales de enfermedad. Comercializado como cura para la menopausia, Premarin perjudica tanto a las hembras equinas como a las humanas, para  proporcionar beneficios a una compañí­a farmacéutica.

Este cruce entre la opresión de las mujeres y la opresión de los animales no es extraordinario. Las mujeres y los animales, junto con la tierra y los niños, han sido vistos históricamente como la propiedad del cabeza de familia masculino. El patriarcado (el control masculino de la vida polí­tica y doméstica) y el pastoreo (el cuidado de los rebaños como forma de vida) aparecieron en el mismo estadio histórico y no pueden ser separados, porque ambos se justifican y son perpetuados en base a las mismas ideologí­as y prácticas.

Tanto las mujeres como los animales han sido considerados históricamente menos inteligentes y más cercanos a la naturaleza que los hombres. Tácticas como la objetivación, la ridiculización, y el control de la reproducción han sido y continúan siendo utilizadas para controlar y explotar tanto a las mujeres como a los animales.

Veamos algunos de los sí­ntomas actuales del malsano cruce entre el especismo y el sexismo:

La leche

La leche puede ser definida como la explotación de las capacidades reproductivas de la vaca para producir ganancias a la industria lechera. Las vacas son preñadas a la fuerza y de forma repetida para que sus cuerpos produzcan leche destinada a sustentar a sus terneros. Entonces se les roba la leche y los terneros. Las vacas sufren fuertes dolencias fí­sicas, tales como la mastitis, así­ como el dolor emocional de que sus hijos y su libertad les hayan sido arrancados. Mientras tanto, los productos lácteos son responsables de la insana aceleración en el inicio de la menstruación en las chicas, y están relacionados también con el cáncer de pecho en las mujeres. Así­, las glándulas mamarias de las vacas son explotadas para producir un producto que daña las glándulas mamarias de las mujeres.

Violación

Una de cada tres mujeres es asaltada sexualmente a lo largo de su vida €