Pieles, no gracias

España es el paí­s europeo donde más prendas de piel hay, seguido de Grecia e Italia. España, Grecia e Italia son los paí­ses más cálidos de Europa y los más atrasados en muchos aspectos, de ahí­ que se utilicen las pieles como sí­mbolo de ostentación.

[...] Se quita la piel del animal haciendo un corte cuidadoso desde la punta superior del esternón hasta la sí­nfisis púbica y se extiende el corte hacia las extremidades cuidando de no causar daño a la piel.

La piel se coloca en un bastidor en la sombra. El bastidor es un alambrón de un metro de largo en forma de herradura. Se le puede dar forma de seguro de pañales. El cí­rculo ayuda a que la piel se estire sobre la estructura. En caso de no contar con un bastidor de alambrón se puede amarrar la piel de las extremidades buscando estirarla lo más posible. En caso de estar curtiendo más de una piel, se deben poner en bastidores separados entre sí­ para evitar que se agusanen las pieles. Se les puede colocar sal para disminuir la posibilidad de putrefacción. Pasados 30 dí­as en el bastidor, se guardan en cajas hasta completar 30 o se procede a su curtido (cuando se hace a escala comercial es preferible procesar lotes de 30 pieles para reducir el costo de producción).

El descarnado consiste en quitar de la piel la carne, pellejo y grasa. Para hacerlo se sujeta la piel con las rodillas; se comienza por el rabo y con la uña se levanta el pellejo. Para quitar la sangre y grasa, se lava nuevamente la piel con agua y jabón; luego se enjuaga con agua limpia y se escurre.[...]

Esto es un extracto de un manual de curtido de pieles en el que se nos muestra el aspecto más técnico de la industria peletera. España es el paí­s europeo donde más prendas de piel hay, seguido de Grecia e Italia. España, Grecia e Italia son los paí­ses más cálidos de Europa y los más atrasados en muchos aspectos, de ahí­ que se utilicen las pieles como sí­mbolo de ostentación de riqueza y prestigio.

Son muchas las mujeres que en nuestro paí­s se adornan con prendas de este tipo, muchas de ellas no saben lo que hay detrás ni lo que hubo debajo de ese abrigo, otras se excusan diciendo que su abrigo procede de criaderos especiales con certificados y que no atentan contra la fauna silvestre o en peligro de extinción. No debemos engañarnos, los animales de granja sufren, sufren igual que los silvestres o que cualquier otro tipo de ser vivo.

De hecho, el mundo de las granjas criadero de este tipo de animales desata muchas reflexiones de í­ndole moral, pues nos hace pensar en seres vivos criados y asesinados por motivos meramente estéticos. Los animales criados intensivamente en granjas son sometidos a un trato inmoral, aberrante y doloroso por el mero hecho de ser bellos. Visones, zorros, martas, chinchillas y demás animales con pelajes destinados al lujo son criados en habitáculos reducidí­simos, cuando naturalmente han gozado de un hábitat natural grande donde se moví­an en total libertad. Por poner un ejemplo, el zorro, cuyo hábitat natural comprende kilómetros de vida en libertad, es mantenido en jaulas donde apenas puede moverse y en las que es sometido a tales condiciones de estrés y pánico que se automutila y enloquece.

Muchos de ellos, debido a los avances genéticos, son aberrados en su morfologí­a con tal de conseguir más centí­metros de piel útil de la que sacar un mayor beneficio económico. Nos encontramos ante animales-máquina de los que se extrae su riqueza, don exclusivo para ellos y se les roba en aras de la moda y de una estética muchas veces inconsciente y otras, sabedora de esto, egoí­sta y cómplice.

Los tormentos a que son sometidos estos bellos animales son indecibles y fuente de pesadillas para cualquier persona que goce de un mí­nimo de sensibilidad: el visón, del que por métodos de cruces y aplicaciones de la genética se consiguen tonalidades muy variadas, es criado en jaulas de 50x60cm durante toda su vida. Las hembras son también manipuladas e inseminadas para conseguir mayor fecundidad y camadas más numerosas, de las cuales fallece el 20% de los cachorros. Para conseguir su piel se suele retorcer el cuello del animal manualmente o provocar axfisias encerrándoles en cajas e introduciendo monóxido de carbono hasta que, tras 30 minutos de agoní­a aproximadamente, el animal fallece. Otras técnica, al parecer muy utilizada debido a la tradición de la que goza, es axfisiar al visón apretando contra su hocico una lata. Muchos de estos animales, de gran sensibilidad, se niegan a comer y suelen automutilarse.

La piel de zorro es de las más bellas y cotizadas, su precio en el mercado es altí­simo a pesar de que es criado intensivamente en granjas. Debido a esto, los métodos para matar a estas criaturas son de una mayor crueldad, ya que no se puede estropear su piel bajo ningún concepto. Los más utilizados son los siguientes: se cuelga de un gancho al animal por su cuello y se le introduce un electrodo de baja intensidad, para evitar quemaduras, por la boca y por el ano o la vagina se inserta una barra metálica que suele desgarrar el intestino del animal. Con el electrodo y la barra se le aplican descargas en un número variable hasta que el zorro muere electrocutado. En otras ocasiones se puede colgar al animal boca abajo y golpear su cabeza hasta la muerte, ésta técnica es menos usada debido a que muchas mujeres gustan de estolas que llevan la cabeza o parte de esta en uno de sus extremos.

Como podemos comprobar, el llevar pieles es una moda muy cruel y la procedencia del animal no le resta ni un ápice de esa crueldad, es más, sólo puede acrecentarla cuando se trata de animales en peligro de extinción o silvestres que, a pesar del tratado de Washington/CITES, se comercian y venden por parte de mafias y que causan todos los años bajas terribles en las poblaciones de animales protegidos (linces, tigres, ocelotes, pumas...). Estos animales silvestres son cazados mediante trampas o cepos, lo que lleva consigo una muerte cruenta y larga, otra vez en aras de la estética.

Todos nos hemos fijado que muchas señoras mayores llevan abrigos de astracán (karakul), independientemente de su nivel económico. Parece que a cierta edad es algo obligado tener un chaquetón o abrigo de este tipo de piel. Pues bien, la extracción de la piel del cordero karakul es una de las más crueles en parte debido a su uso masificado, cada año son sacrificados medio millón de estos corderitos. La piel del karakul se extrae a los dos dí­as del nacimiento del animal, que es desollado comenzando por una de las patas traseras, en la que para facilitar el despellejamiento, se introduce una cánula o caña por la se sopla aire evitando así­ que la fina piel quede adherida al hueso y al músculo.  Para un abrigo de astracán hacen falta 32 corderos, para uno de visón entre 60 y 80 individuos, para uno de zorros 15, los mismos que para uno de nutria, para uno de martas son necesarias 55 martas...

Debido a la información existente al respecto no podemos moralmente apreciar la belleza de un abrigo de piel, ya que si la piel es bella jamás hará más bella a la mujer que la lleve.  La naturaleza le dio la piel al animal para que viviese con ella lo mismo que nosotros vivimos con la nuestra. Hoy por hoy no es necesario el uso de estas prendas debido a que las condiciones más adversas pueden ser combatidas con otro tipo de tejidos. De hecho, son tejidos alternativos los utilizados en las misiones de investigación en los polos.

Debemos invitar a la reflexión, ningún animal debe ser criado y matado por motivos estéticos. La belleza es irreconciliable con la crueldad y la ostentación. Jamás una piel otorgará estatus a nadie. La crueldad no tiene prestigio ninguno.

Kurra Perurena