Ojo con la basura

Sólo entre las costas de Japón y Estados Unidos flota una alfombra de basura de unas tres millones de toneladas, tamaño similar al centro de Europa.

Ojo con la basura

 

Sólo entre las costas de Japón y Estados Unidos flota una alfombra de basura de unas tres millones de toneladas, tamaño similar al centro de Europa.

Los residuos se vienen acumulando allí­ desde los años 50, y las corrientes que pasan impiden que esa costra se esparza. Las consecuencias de ello son espantosas. El simple acto de lanzar un plástico al mar puede aniquilar a un animal o condenarlo a vivir de una manera atroz. Las redes de los pescadores que se sueltan y los residuos médicos se convierten en flagelos contra la vida marina.

Según un biólogo marino entrevistado por la revista alemana "Bild", en el océano Pací­fico hay seis veces más plástico que plancton. Y para que se biodegrade toda esa basura -especialmente plásticos y metales- se requieren cientos de años. 

Para crear conciencia, la Organización de Naciones Unidas dispuso una iniciativa ecológica llamada Global Marine Litter Information Gateway, cuya página en internet es http://www.marine-litter.gpa.unep.org/. También tiene una versión en español.

En el sitio se hallan algunas de las terribles imágenes de animales atrapados por la basura. Como por ejemplo, la de una tortuga que fue hallada por investigadores en una playa del océano Pací­fico. Estaba viva a pesar de que un aro de metal habí­a deformado el crecimiento de su caparazón. Los cientí­ficos coligieron que cuando la pequeña no alcanzó a atravesar este anillo se le trabó en su cuerpo.

Un pingí¼ino, a su vez, murió ahorcado por una red plástica de un pack de bebidas.

Insólito: un pez creyó ver una presa pisciforme enfrente, pero en realidad era un condón y lo ahorcó. Fue hallado por un pescador en la costa belga.

Un tiburón azul que fue encontrado muerto en Uruguay. Estaba enredado en una cuerda que apretaba un plástico. Un elefante marino, en tanto, apareció muerto en la Antártida: se enredó con una cinta para empacar. Probablemente, falleció por infección de sus heridas.

Por eso, piénselo dos veces antes de lanzar una basura al mar o incluso por el inodoro.

Yera Alós