De sangre y arena? O de salvajes y bobos
La destrucción y el pensamiento depredador, tortuoso y sádico del ser humano no ha variado en absoluto de lo que fue a inicios de la humanidad. El salvajismo con las que muchas personas satisfacen sus enfermedades psicológicas la han ido adornando y travistiendo de una manera burda hasta el punto de calificarlos de una manera cÃÂnica y grotesca arte, para el deleite de sus retinas afiebradas y trasnochadas llenas de sanguaza que goza con la tortura y el dolor de algún inocente animal...
¡ arte ! ¿ arte ? ¿que tiene de artÃÂstico burlar a un toro con el capote? un toro que previamente ha sido disminuido en toda su capacidad, que lo han hecho lamer por muchas horas grandes bloques de sal ,para luego de una manera "desprendida" lo hagan beber hasta terminar mas pesado de lo normal y asàsalir al colmado, que es vilmente golpeado y untados sus ojos de vaselina, con muchos dÃÂas sin comer y minutos antes de salir del redil al ruedo es provocado a hincones y palazos hasta enloquecerlo y enfurecerlo, después ya en el ruedo ,el torero con ademanes no muy viriles-valgan verdades-,lo torea y la multitud idiotizada grita con vino en los labios OLE, OLE ,OLE; luego ya con el toro agotado, aparecen los banderilleros para terminar diezmándolo coronando asàla famosa "fiesta brava",si creo que para el toro es muy brava ,la fiesta es para la afición, la cuál lleva de manera muy incompresible "escapulario del señor de los milagros",luego ya con el toro tendido en la arena su oreja y rabo es cortado y entregado a la damisela de turno, que originando murmullos y envidia entre los asistentes de la crema y nata de lima, sonrÃÂe satisfecha sabiendo que al dÃÂa siguiente estará en la s páginas del comercio, y eso, claro que da estatus darling, para ello el torero se aleja muy seguro de si mismo, con el pantalón apretadito, ante los aplausos de nuestra aristocracia.
¿que acaso ? arte no implica crear, construir, o hacer algo que resulte delicioso o hermoso para nuestros más exigentes sentidos. Destruir, matar, torturar no tiene nada de arte, aún cuándo algunos reprimidos encuentren delicioso o precioso un toro con banderillas por todos lados, agonizando con la cabeza en la arena. Arte representa a Rimbaud, Schubert, Fellinni o Picasso, pero nunca escuché ni mucho menos leàque arte fuera el niño de la capea, el paquirri o el cordobés, creo que Marià tegui no se equivocó cuando un dÃÂa dijo que" la burguesÃÂa quiere del artista un arte que corteje y adule su gusto mediocre", razón tenÃÂa el pensador.
Alguna vez escuché por allàque el toro tiene todas las condiciones y oportunidades para defenderse, pelear de igual a igual y hasta ganarle al torero, habrÃÂa que contestarle a ese enano mental que el toro no pidió estar allÃÂ, sino de que de una manera abusiva se le puso en ese lugar para el deleite de show sangriento. En fin ,creo que en gustos y colores no hicieron los autores, pero a estos gustos lo pensaron los salvajes y bobalicones.
Carlos Javier León
Periodista










