Testamento de un toro peruano

Poema de un toro de lidia antes de entrar al ruedo en la Plaza de Acho.

Testamento de un toro peruano

¿Sabes?,
temí­a siempre llegar a octubre
y peor
vivir en el Perú.

Temí­a en quien todos creen,
el Señor de los Milagros
y su escapulario,
temí­a las plazas redondas
y las hermosas sonrisas
aplaudiendo quizás mi agoní­a.

Ahora que me voy, hijo mí­o,
reza al Señor de los Milagros
porque mi faena sea buena.

¡Cuánto nos pesa ese mes
cuando se acerca!
Octubre,
Señor de los Milagros.

¡Qué pena ser limeño
y correr en Acho!
detrás de una capa
y ser picados en nuestros lomos
que inician hemorragias.

¿Por qué un escapulario?
Para los hombres
fanáticos y respetuosos
de los derechos humanos.

¿Y por que 6 banderillas?
en nuestra negra piel,
a nosotros,
que brindamos
lo mejor de nuestra vida
al final de nuestras vidas.

¿Por qué morir así­?
en fiesta y con trompetas
por qué un circo
de sangre
si reniegan de la muerte
y de las guerras.

¿Por qué sonrisas, perfumes
y bellezas?
ante la muerte, que es sangre
y agoní­a

¿Por qué ser DIOS?
en funesta tarde
soleada, y envinada
cortando nuestra alegrí­a
de correr, mugir y soñar
para pasar ensangrentados
arrastrados, humillados
de lanzas, dagas y soberbia
entre aplausos
y enfermizas emociones

ante un planeta
que ora y reza por la vida.

¿Por qué nos matan?
si nada hicimos
y, si lo hicimos
fueron causa.
Sólo ustedes,
raza humana
muy, humana.

Derechos cedidos por el autor (Boris Pabel Dí­az Quiñones) a AnimaNaturalis Perú