Los animales sí­ sufren al ser sacrificados en los antirrábicos

Por mi experiencia les hago saber que los animales si sufren al ser sacrificados en los antirrábicos. El pistolete deja vivos a muchos animales que mueren desangrados, yo lo vi.

Los animales sí­ sufren al ser sacrificados en los antirrábicos

Por mi experiencia, les hago saber que los animales sí­ sufren al ser sacrificados en los antirrábicos.

El pistolete deja vivos a muchos animales que mueren desangrados, yo lo vi. El llamado electroinsensibilizador, efectivamente se utiliza con dos cables, uno conectado en la cabeza y otro en la parte trasera del animal, después vienen las descargas eléctricas, dije las, no la, ya que yo vi aplicar este método y en ocasiones tienen que hacer más de 3 descargas, el animal está vivo, con sus ojos abiertos te mira una y otra vez.

Lamentablemente hay quien se dice "protectora" y avala esos métodos,  no nos dejemos engañar, yo lo he visto y no hay duda que los animales sufren. Sólo vean las paredes de las jaulas con sus huellas ensangrentadas. Mienten quienes aseguran que no sufren. Además previo a ser asesinados, se les trata sumamente mal, sin comida, muchas veces sin agua, con algunos restos de agua mal oliente llena de orí­n y excremento, así­ pasan varios dí­as hasta que ven llegar la muerte.

Yo estuve asistiendo a antirrábicos durante más de 5 años, es falso que los animales no sufren. Insisto, no se engañen, los antirrábicos son el infierno mismo para los animales.

Animales en observación sin agua, animales encostalados ante la insensibilidad de los encargados, animales fracturados, perras que dan a luz entre excremento y orí­n, donde los animales se pelean la plasenta, yo lo vi, nadie me lo contó. Les invito a ir particularmente a Ecatepec, Naucalpan, Atizapan y Tlalnepantla (Estado de México).

La presencia de las protectoras sólo sirve para que en lugar de matarlos e golpes los maten con pistola, perdón, pistolete y electrocutándolos. Vi muchas cosas en esos antirrábicos, todas muy desagradables, lo que aquí­ les pueda decir es poco comparado con lo que vi.

Vayan sorpresivamente a los antirrábicos, sobre todo en un dí­a de sacrificio, y juzguen ustedes mismos lo que sucede en la antesala del infierno.

Lic. Ana Larre