PETA reanuda su campaña contra KFC tras fracasar el diálogo con la empresa
La organización ecologista estadounidense PETA ha reanudado su campaña de boicot contra la cadena de comida rápida KFC, propiedad del grupo Yum! Brands, tras el fracaso del diálogo llevado a cabo con la empresa en las últimas semanas.
El pasado 3 de marzo, PETA anunció que hasta el día 28 de ese mismo mes suspendía sus actividades de presión contra KFC, a la que ha denunciado repetidamente por 'crueldad' contra las aves de corral, tras las 'intensas negociaciones' que había mantenido con la cadena.
Este 'margen de confianza' pretendía responder a la voluntad expresada por la empresa de acabar con las prácticas de trato cruel que son habituales en sus proveedores, y que incluso han sido documentadas en vídeos grabados por infiltrados de las ONG.
La campaña, lanzada en enero de 2003, había llegado el año pasado a tomar a los niños como 'blanco': a la salida de los restaurantes, activistas de PETA les regalaban cubos de plástico con huesos y plumas de pollo falsos, un dibujo del 'coronel Sanders' (la imagen de la marca) acuchillando un pollo y una gallina de plástico degollada.
Sin embargo, los contactos con la empresa llevaron a un 'alto el fuego'; ahora, la ONG ha roto la moratoria de seis semanas, tras mantener dos reuniones, en principio 'secretas', con 'altos directivos' de KFC para elaborar un plan conjunto contra la crueldad en granjas y mataderos.
Durante las reuniones, la ONG presentó las recomendaciones de cinco científicos especializados en animales de granja, empezando por reducir el ritmo de crecimiento de las aves, a las que se sobrealimenta forzadamente para conseguir individuos de mayor tamaño en el menor tiempo posible.
Asimismo, instaban a la empresa a adoptar nuevos métodos de sacrificio que eviten el dolor a los pollos, sustituyendo el actual método de electrocución en agua (escaldado que además ayuda a desplumar) por el gaseado mediante nitrógeno o argón. Esta técnica, conocida como 'sacrificio en atmósfera controlada', ya está siendo implantada por proveedores de McDonald's.
'Por desgracia', señala PETA, KFC ha anunciado finalmente un plan de acción que no cumple ninguna de las recomendaciones, ni siquiera las dos relativas al sacrificio y a los métodos de alimentación. En consecuencia, PETA ha anunciado la recuperación de la campaña, con más de un centenar de acciones previstas en abril, que ha sido declarado 'Mes contra KFC'.
La empresa cuenta con un Consejo Asesor sobre Bienestar Animal --compuesto por científicos especializados-- que 'formaliza' las políticas en esta materia y su implantación en proveedores. También ha desarrollado una Guía de Principios, en la que aborda cuestiones como la ventilación de las granjas, la libertad de movimiento de las aves o el sacrificio rápido previa 'insensibilización' del animal.