Opera matadero de burros y caballos pese a clausura

México . Publicado el viernes 16 de septiembre del 2005.

“Aquí lo peligroso es que la mayoría de los animales que llegan a estos lugares, están enfermos o en condiciones insalubres, también se pueden prestar al abigeato, es decir al robo de ganado”, expresó el Jefe de la Jurisdicción Sanitaria VII. Periódico am

Opera matadero pese a clausura




EDMUNDO MEZA

El rastro clandestino que funcionaba en la colonia Rivera de la Presa, ya había sido clausurado desde hace cuatro meses por la Secretaría de Salud, pero sus operadores burlaron a las autoridades para seguir el sacrificio de animales.

Ayer, el jefe de la Jurisdicción Sanitaria VII, Moisés Efraín Maldonado Vázquez dijo que se analiza aplicar otra sanción por violar las sanciones.

Las autoridades presumen que la carne de las matanzas que se practicaban a burros y caballos, podría haberse vendido a taqueros.

“Es totalmente ilícito este matadero, es clandestino. Ya se había sancionado y es una ilegalidad total que hayan violado los sellos de clausura, y que siguieran con esa insalubridad”, aseguró el funcionario.

La matanza clandestina es un delito federal, establecido en la Ley General de Salud.

Inspectores de la Secretaría de Salud acudieron ayer al matadero ilegal –situado en la Privada Country #103-, y levantaron un acta, pero todo lucía abandonado, sin animales en el corral.

Sólo estaban las cuerdas con las que los trabajadores amarraban a los animales para matarlos a marrazos y la puerta cerrada con candado.

De acuerdo con Maldonado Vázquez, lo peligroso del caso es que esta carne pudo haberse vendido para el consumo humano.

“Seguramente era así, era vendido como carne normal. No es malo consumir la carne de caballo, el problema es que la de los mataderos es insalubre, sale contaminada por los lugares tan sucios en los que se practican los sacrificios, es criminal”, afirmó.

Según un informe de la Secretaría de Salud, -al que a.m. tuvo acceso-, el 6 mayo en coordinación con elementos de la Dirección de Salud Municipal, intervinieron en el matadero y lo clausuraron por las deficiencias insalubres en los procedimientos de sacrificio.

Esa vez aseguraron 150 kilos de carne y fue destruida por el riesgo sanitario.

La operatividad del rastro clandestino estaba a cargo de Luis Ramírez Velázquez, sus empleados según constató a.m. el sábado pasado, destazaban a los animales en el suelo, sin cubrebocas, ni batas, ni guantes, sólo usan botas de plástico, pasándose por alto la norma NOM- 194-SSA1-2004, que establece las medidas sanitarias para las matanzas de ganado.

En una investigación de a.m. se detectó que al menos cinco camionetas diferentes, surtían de burros y caballos al sitio.

“Aquí lo peligroso es que la mayoría de los animales que llegan a estos lugares, están enfermos o en condiciones insalubres, también se pueden prestar al abigeato, es decir al robo de ganado”, expresó el Jefe de la Jurisdicción Sanitaria VII.

El funcionario dijo que la única estrategia de desmantelar este tipo de establecimientos, es a través de la denuncia ciudadana.


Hallan 63 burros que iban a ser faenados

Operativo de la Dirección de Delitos Rurales.

Más de 60 burros que iban a ser faenados y vendidos en distintas carnicerías fueron secuestrados por personal de la Dirección de Delitos Rurales y Ecológicos de la Policía de Tucumán, supervisados por los comisarios Juan Bautista Carrizo, Ramón Antonio Sosa y José Reinaldo Carrizo.
Los policías habían recibido información de que un grupo de cuatreros se había apoderado de los animales en la zona de los Valles. Los asnos iban a ser trasladados a la zona de Monteros.
Los policías, al mando del oficial Sergio Alejandro Nieto, salieron a la ruta 307 para tratar de interceptar el camión en el que llevaban los animales. Luego de varios inconvenientes, sobre todo teniendo en cuenta que toda la zona estaba nevada, el vehículo fue encontrado a la altura de Tafí del Valle. Allí los policías constataron que en el camión llevaban 63 burros.
El chofer del vehículo no tenía ningún tipo de documentación que certificara dónde habían comprado los animales. Por eso, luego de comunicarle la novedad a la fiscal Mónica Andrea García de Targa, del Centro Judicial de Monteros, se secuestraron los asnos, aunque no se ordenó la detención del transportista.
Luego del operativo, el cacique Miguel Chaile, de la comunidad de los Quilmes, radicó una denuncia en la que advertía que a ellos les habían robado los burros. Los animales serían devueltos a sus propietarios. Ahora se trata de establecer quiénes eran los carniceros que los iban a vender.