Por desgracia los mexicanos que están de acuerdo con la financiación de los toros con dinero público se llaman Carlos Slim, Emilio Azcárraga, Felipe Calderón, Enrique Villa Rivera... en dos palabras, los que manejan este país...
El director del IPN, José Enrique Villa Rivera, es el que mantiene "Toros y toreros" al aire, contra viento y marea y pese a quien le pese. Ese señor es ultrataurino, y le da gusto a su puñado de amigos despachándolos con la cuchara grande, máxime que no le cuesta nada: ese programa se paga con el dinero del contribuyente...
A pesar de todo, sigan escribiendo y anotando comentarios en la página del Once, hay quien lleva registro de los testimonios y tarde o temprano la presión traerá frutos, aunque por ahora los directivos ignoren abiertamente la opinión de su público.
Me temo que en México estamos aún muy lejos de poder siquiera pensar en abolir esta locura. todos nuestros líÂderes políÂticos son taurinos y ni siquiera se molestan en responden a los correos que se les envíÂa, en realidad siguen teniendo la mentalidad de grandes caciques de las dictaduras tercermundistas; sus discursos democráticos se acaban una vez que llegan al poder. Necesitamos acciones de impacto; en vez (o además) de la valla antitaurina de febrero del 2010, pensé en que la dirección de Animanaturalis organizara una o dos acciones como las de Equanimal en Las Ventas, lo que seríÂa fantástico, aunque comprendo que en México no sacaríÂan a los activistas a palos del ruedo, sino a balazos...
Comentarios (17)
Gran noticia, qué desgracia que estemos tan lejos de eso en México!
Muy bien, pero Ghent se llama GANTE en castellano.
Por desgracia los mexicanos que están de acuerdo con la financiación de los toros con dinero público se llaman Carlos Slim, Emilio Azcárraga, Felipe Calderón, Enrique Villa Rivera... en dos palabras, los que manejan este país...
El director del IPN, José Enrique Villa Rivera, es el que mantiene "Toros y toreros" al aire, contra viento y marea y pese a quien le pese. Ese señor es ultrataurino, y le da gusto a su puñado de amigos despachándolos con la cuchara grande, máxime que no le cuesta nada: ese programa se paga con el dinero del contribuyente...
A pesar de todo, sigan escribiendo y anotando comentarios en la página del Once, hay quien lleva registro de los testimonios y tarde o temprano la presión traerá frutos, aunque por ahora los directivos ignoren abiertamente la opinión de su público.
Me temo que en México estamos aún muy lejos de poder siquiera pensar en abolir esta locura. todos nuestros líÂderes políÂticos son taurinos y ni siquiera se molestan en responden a los correos que se les envíÂa, en realidad siguen teniendo la mentalidad de grandes caciques de las dictaduras tercermundistas; sus discursos democráticos se acaban una vez que llegan al poder. Necesitamos acciones de impacto; en vez (o además) de la valla antitaurina de febrero del 2010, pensé en que la dirección de Animanaturalis organizara una o dos acciones como las de Equanimal en Las Ventas, lo que seríÂa fantástico, aunque comprendo que en México no sacaríÂan a los activistas a palos del ruedo, sino a balazos...