'Sara' está lista para regresar a la libertad (jaguar en cautiverio)

Después de 6 meses de rehabilitación, el animal, que nació en las selvas del Orinocó, se prepara para volver a su tierra natal.

27 noviembre 2009
Colombia.
'Sara' está lista para regresar a la libertad (jaguar en cautiverio)

'Sara' nunca aprendió a cazar, no alcanzó a recorrer la peligrosa selva ni a defenderse de otros animales.

Cuando apenas contaba con dos meses de nacida, unos cazadores dieron muerte a sus padres; al levantar el cuerpo de la hembra, se toparon con que esta había protegido hasta el último momento a sus dos pequeños hijos.

La jaguar y su hermano fueron vendidos por 500.000 pesos a la propietaria de un pequeño hotel en Puerto Carreño, en el Vichada. Días después, el pequeño macho, que no soportó el encierro ni la soledad, murió.

Durante cuatro meses, 'Sara' fue expuesta a turistas y personas de la región, en un espacio de 2 x 1,5 metros, hecho con cemento, ladrillos y palos, y alimentada con carne, huesos picados y pescado.

Tiempo después, gracias a las denuncias de la comunidad, los turistas y diferentes organizaciones ambientales, fue decomisada por Corporinoquia y la Policía ambiental.

Según el informe veterinario, cuando fue encontrada "contaba aproximadamente con seis meses de edad, una condición corporal buena, sin marcas aparentes, una altura de 70 centímetros y un peso de 25 a 30 kilogramos".

El animal fue entregado a la Fundación Omacha, organización no gubernamental, dedicada a la investigación y conservación de recursos naturales.

"Cuando llegó a nuestras manos, nos vimos en un dilema. Había tres opciones: la eutanasia, porque es un lío rehabilitar un jaguar; llevarla a un zoológico o intentar un proceso de rehabilitación en el medio natural, cosa que muy pocas veces se ha intentado a nivel internacional", explica Fernando Trujillo, director científico de la fundación.

"La eutanasia no, nos parecía absurdo que por el egoísmo del ser humano tuviéramos que matar a un animal" dijo.

Entonces, fue llevada a la Reserva Natural Bojonawi, de 4.680 hectáreas.

Allí estuvo en un encierro que contaba con una zona de manejo para alimentarla, un refugio, un estanque, árboles, una cueva y otros factores naturales.

Su estadía en el nuevo encierro le permitió una adaptación al entorno y de esta forma romper la memoria auditiva, olfativa y visual que traía. Además, aprendió a cazar su propio alimento, como chigüiros, tortugas, iguanas y zarigüeyas.

"No es un proceso fácil como todo el mundo piensa que es, no consiste simplemente en soltar un animal silvestre en el medio natural. El porcentaje de éxito es muy bajo, es probable que el animal muera durante el proceso o una vez liberado", señala Trujillo.

La rehabilitación de 'Sara', que ha costado más de 50 millones de pesos, ha sido asesorada por la Asociación de Veterinarios de Vida Silvestre (VVS), el Grupo de Ecología de la Universidad de Alicante (España) y Corporinoquia. A su vez, ha recibido el apoyo del Ayuntamiento de Vila-real (España), GHL Hoteles, Fundación Malpelo Colombia, Conservación Internacional Colombia y Hewlett-Packard.

Según Trujillo, por primera vez en Colombia, en un trabajo conjunto de Omacha, con parques naturales y el Ministerio de Medio Ambiente, se está haciendo un protocolo para liberar fauna silvestre.

"La mayoría de las veces se capturan los animales, se decomisan, se liberan, y se mueren -señala Trujillo-. Rehabilitar a todos los animales que han sido sacados de su hábitat natural es imposible, lo que queremos es que esto no vuelva a suceder, que los animales sean respetados por todos y protegidos por leyes y el Estado".

'Sara' fue llevada el 10 de noviembre al Parque Nacional El Tuparro, de un millón de hectáreas, en donde tiene una jaula más grande. Para su traslado se montó una operación especial.

Le vendaron los ojos y fue sedada para que no sufriera el estrés. La metieron a un guacal especial y transportaron en helicóptero, un carro y lancha hasta llegar al hogar temporal, donde permanece.
Y el próximo 10 de diciembre podrá volver a su hogar, la selva de la Orinoquia colombiana.

Recorrerá de nuevo su territorio, percibirá el perfume de los frutos y el aroma de su presa. Volverá a ser un felino, un cazador libre.

En peligro de extinción

El tráfico ilegal de fauna genera anualmente 17 mil millones de dólares a nivel mundial, según los datos de la Interpol.

En Colombia, la Policía Ambiental y Ecológica ha decomisado un total de 58.175 individuos en el 2009.

A diario se registra un promedio de decomiso de 160 animales principalmente en los departamentos de Sucre, Valle, Córdoba, Santander y Bolívar. Estos especímenes son cazados en diferentes zonas del país: Amazonas, Antioquia, Casanare, Putumayo, Chocó y llanos orientales.

El jaguar figura entre las especies en peligro de extinción que son o pueden ser afectadas por el comercio, pues muchos persiguen su piel. Por eso, aparece en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites). Debido a su comercialización, está extinto en Estados Unidos, Salvador, Uruguay y la pampa Argentina.

Sin embargo, apesar de la importancia de esta especie, las fundaciones u organizaciones encargadas de este tema, no tiene una cifra concreta del número de felinos que hay en Colombia.

PAOLA INÉS MORALES
Especial para EL TIEMPO

 

--

AnimaNaturalis te invita a entregar voluntariamente a aquellos animales silvestres que convivan contigo en tu hogar, pues no les estás dando una vida adecuada ni estás cumpliendo con los requerimientos propios de la especie. En caso de que un vecino o conocido tenga este tipo de fauna, denúncialo!

En Bogotá:

  • Centro de recepción y rehabilitación de fauna silvestre: 435 71 27 - 444 10 30 Ext. 303
  • Urras: 316 50 4


En Medellín:

  • Policía ambiental y ecológica: 262 36 87
  • Inspección ambiental: 493 97 72- 493 97 73

 

 

 

Necesitamos tu apoyo

AnimaNaturalis existe porque miles de millones de animales sufren en manos humanas. Porque esos animales necesitan soluciones. Porque merecen que alguien alce la voz por ellos. Porque los animales necesitan cambios. Porque en AnimaNaturalis queremos construir un mundo más justo para todos.

Las donaciones puntuales y periódicas de nuestros socios y socias son la principal fuente de nuestros fondos.