Fecha: sábado 23 de enero 2010
Hora: 18 hs.
Lugar: Frente al circo Kroner. Romulo Noya y Gallesio, Zárate, Buenos Aires.
Convoca: AnimaNaturalis
En el año 2003 se presento ante la municipalidad una ordenanza que plantea prohibir todos los circos que usan animales en su espectáculo como la que posee la Ciudad de Buenos Aires.
“Con esta protesta queremos pedir al municipio de Zárate que vuelva a considerar la posibilidad de prohibir este tipo de circos, que maltratan a los animales en entrenamientos y funciones, y les obligan a vivir una vida precaria y en un estado de cautiverio extremo”, afirma Eduardo López, Director Nacional de AnimaNaturalis en Argentina. “También hacemos un llamado a la población de Zárate para que no vayan a ver ningún circo que use animales”, añade.
"Actúan solo a causa del miedo" asegura Emilia Soerensen, Coordinadora de campañas de AnimaNaturalis. "Cuanto más fieros son los animales, más duro es el castigo: barras de acero, látigos, picanas eléctricas, privación de agua y comida, y aislamiento son los métodos de entrenamiento que se utilizan".
Elefantes como Maison, el que posee el circo Kroner, en su habitat natural diariamente se desplazan unos 20 kilómetros buscando comida y agua, y pasan el 75% del día alimentándose de hierbas, hojas, cortezas. Su grupo es muy importante para el aprendizaje y desarrollo de habilidades sociales: en grupo juegan, se aparean, descansan y establecen más relaciones complejas. Viven en matriarcado, porque los lidera siempre una hembra, que suele ser la elefanta con mayor edad y experiencia. Es común que diversos grupos convivan en un mismo territorio y se conozcan entre ellos. También se comunican entre grupos de manera subterránea, emitiendo vibraciones a muy baja frecuencia, hasta 8 km. de distancia. Los sonidos emiten mensajes a los demás miembros del propio grupo, comunicando la existencia de peligros, amenazas, fuentes de alimento, agua, etc.
En los circos, a los elefantes se les niegan todas estas condiciones de habitabilidad, territorio, libertad y relaciones sociales complejas, por lo tanto no pueden llevar en ellos una vida que les proporcione bienestar y salud mental.
Los animales utilizados en los circos son sacados de su habitat, separados de sus familias y privados de su libertad.
El animal es forzado, por obligación, a adoptar comportamientos anormales y artificiales. Los constantes ensayos destruyen a los animales, se les asusta y se les angustia. Cuando un grito o un gesto no son suficientes, se utilizan barras de hierro, látigos y pinchos con tal de manejar y hacer obedecer a los animales. Cuando el domador, o entrenador, no obtiene la obediencia absoluta del animal, entonces se le priva de alimentos.
Felinos, osos, dromedarios, avestruces, focas, equinos, primates, jirafas, elefantes, son forzados a pasar toda su vida en pequeñas jaulas, separados de sus congéneres y padeciendo el maltrato que implica el cautiverio y el entrenamiento.
En nuestro país es común ver a los circos haciendo publicidad de sus funciones paseando a los animales enjaulados en el tránsito. Los animales soportan el transporte de una ciudad a otra, el único momento en que están fuera de sus jaulas o sin cadenas es cuando están en el escenario: asustados con el ruido, las luces, la gente. Los animales son transportados en estrechas jaulas donde a penas pueden darse la vuelta y echarse. Están expuestos al frío o calor extremos, no siempre se les proporciona el cobijo necesario para cubrirse del sol, la lluvia, el frío o el calor.
Es común que los animales presenten síntomas de estrés, aburrimiento y frustración, una patología conocida como zoocosis, provocados por las innumerables horas de aislamiento y soledad en deplorables instalaciones.
“Si los niños supieran cómo se trata a los animales en los circos, no querrían asistir”, dice Leonora Esquivel, Presidenta de AnimaNaturalis Internacional. “Llevar a los niños a circos con animales es enseñarles el poder del fuerte sobre el débil mediante el miedo.”
Circos como “Cirque du Soleil” entre otros, ofrecen una gran variedad de divertidos y atractivos números y no representan ningún maltrato ni sufrimiento para los animales.
Entre los circos que utilizan animales presentes en Argentina están Circo Servian, Circo Australiano, Circo Houdini, Circo de los hnos. Segura y Circo Kroner.
AnimaNaturalis ha realizado protestas similares en España, Chile, Colombia, Venezuela, Uruguay, Ecuador y México.
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