Fin de un año, comienzo de otro

. Publicado el miércoles 22 de diciembre del 2010.

Llegar a fin de año puede corresponder al cierre de un ciclo en nuestras vidas: Habremos alcanzado metas, planteado otras, aprendido, transformado, aceptado desafíos, abierto nuevas sendas. Leonora Esquivel Frías (Presidenta AnimaNaturalis Internacional)

Fin de un año, comienzo de otro

Llegar a fin de año puede -o no- corresponder al cierre de un ciclo en nuestras vidas: Habremos alcanzado metas, planteado otras, aprendido, transformado, aceptado desafíos, abierto nuevas sendas.

A veces pareciera que por cada victoria que logra el movimiento por los derechos de los animales, surgen otras calamidades que debemos combatir, otros frentes por cubrir. Sin embargo, lo que es innegable es la fertilidad de la semilla que sembramos con nuestro trabajo diario. Basta mencionar que en España hemos conseguido que varios municipios prohibieran los circos con animales salvajes y en Venezuela logramos suspender en menos de 3 meses corridas de toros en dos ciudades, por mencionar algunos triunfos concretos.

En poco tiempo vemos como se gesta en la sociedad una sensibilidad especial respecto al tema de los animales. Es cada vez más común encontrarnos con publicaciones afines, opciones gastronómicas, simpatizantes de la causa. Incluso los medios de comunicación que cubren nuestros eventos reconocen lo propositivo y necesario de nuestro activismo.

Decir activismo no es referirse tan sólo a quienes salimos a las calles sosteniendo una pancarta. Todos y cada uno tenemos una esfera de acción donde influimos y afectamos positivamente el entorno y el resultado de ello es una mejora en las vidas de los animales.

Sabemos que estas fechas pueden parecernos difíciles pues aumenta el  número de animales que se matan para comer, o nos topamos con más abrigos de pieles por la época de frío. Cuando la publicidad se encarga de vendernos felicidad y calor de hogar, es inevitable pensar en los millones de animales que sufren por el egoísmo y crueldad de algunos. Pero la balanza tiende al equilibrio y lo que antes parecía disparatado hoy es tema de conversación a varios niveles: los animales merecen derechos y hay gente trabajando para que les sean reconocidos, tanto moral como legalmente.
Cada acción a favor de los animales repercute en nuestra humanidad. La empatía mejora la calidad de vida en este planeta, donde hemos olvidado que formamos parte de una intrincada red donde nada que le ocurra al otro me es completamente ajeno.

Tengamos, pues, más ánimo y profesionalismo para continuar con esta causa y seamos también capaces de reconocer los logros con orgullo. Porque quienes vamos en el tren del sueño por un mundo justo para todos, no vamos a bajarnos, sino seguiremos invitando a los demás a unirse a este recorrido, sinuoso a veces, sencillo otras, pero siempre sabiendo que es el mejor de  los viajes posibles.


Dra. Leonora Esquivel Frías
Fundadora y Presidenta de AnimaNaturalis Internacional