Esta época del año nos gusta disfrutar de la compañía de seres queridos, asistir a comidas, cenas, recibir y dar regalos. Solemos estar más propensos a tomar en cuenta el sufrimiento y las necesidades de otros. Pero generalmente nos olvidamos del sufrimiento de los animales en los laboratorios, en las granjas peleteras, en las granjas factoría, en los circos, zoológicos y demás espectáculos.
Cada decisión que tomamos como consumidores puede mejorar o empeorar las vidas de millones de animales.
Cuando compremos un regalo, tratemos de elegir artículos que no estén hechos con piel o pelo de animales. Hoy en día podemos encontrar materiales alternativos que no involucran muerte de seres vivos.
No compremos animales. En los refugios hay perros y gatos que están esperando un hogar. Recuerda que un animal no es un juguete y que implica responsabilidades. Por favor no contribuyas al cruel negocio de la venta de animales.
No asistamos a espectáculos que utilicen animales. No llevemos a nuestros hijos al circo o a los zoológicos.
Tampoco es bueno utilizar pirotecnia a la hora de festejar. Muchos animales se extravían debido a los estruendos y la alteración del olfato causada por la pólvora. Puede provocarles consecuencias en la salud y cambios de conductas debido al estrés. Se accidentan por la desesperación de escapar. Muchos animales, acostumbrados a recoger objetos, corren en la búsqueda de petardos encendidos.
Si queremos tener un buen aspecto podemos lograrlo sin que animales hayan sufrido por ello. Puedes consultar la lista de cosméticos no probados en animales en AnimaNaturalis.org.
La cena de Noche Buena no es nada buena para los millones de animales destinados a consumo humano. Deberíamos dedicar un minuto de nuestras vidas a reflexionar acerca de cuál fue el pasado del contenido de nuestro plato. Cambia tu tradicional menú de Navidad por una deliciosa y variada cena vegetariana, ofrece a tus invitados algo original y libre de crueldad. En HazteVegetariano.com podrás encontrar grán variedad de recetas.
Todos los animales tenemos la capacidad de sentir placer y dolor. Si el espíritu de la Navidad es el amor y la paz, llevémoslo más allá de nuestra especie e incluyamos a los animales no humanos. Defendamos el derecho a la vida, no ser torturados y vivir en libertad. Está en nuestras manos invitar o no a la muerte a sentarse en nuestras mesa navideña.
¡Felices Fiestas para todos!
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Diseño por: Cristina Osuna Migueles





















