
Anneka Svenska
Cuando me hice vegetariana, mis padres me decían que era demasiado delgada para dejar de comer carne, pero cuando insistí y me mentuve fuerte en mis principios, ellos vieron la batalla perdida. Aunque no lo crean, me obligaron a dejar de ir a la escuela y me pusieron un monitor privado... para que se preocupara de que me comiera todo lo que me daban en el plato. Aun así, no toqué nunca más la carne.

De pequeña, me enojó muchísimo cuando supe que mi madre me alimentaba con animales. Sé que mi hija Anelise estaría profundamente decepcionada si se diera cuenta de que ha comido animales criados en las horribles condiciones en que son engordados y sacrificados.

Soy vegetariana desde los 14 años. Mi madre lo odiaba. Ahora estoy involucrada en la lucha por los Derechos de los Animales y seguiré en esto hasta que muera. Haré lo que pueda.

Siempre estoy rodeada de animales. En casa tengo perros, gatos y cerca de 40 conejos enanos. Amo los conejos y la razón por la que tengo tantos es que sigo rescatándolos de laboratorios y otros centros continuamente.

Los niños están matando y diseccionando por ninguna razón y no tiene que ver con ninguna profesión que ellos desean seguir una vez que dejen la escuela. Descubrí de pequeña la crueldad innecesaria que esto significaba, y simplemente boicoteé las clases de biología.

