Te animamos a celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente cambiando la dieta

Desde AnimaNaturalis recordamos a la sociedad que el poder de proteger nuestro planeta reside en nuestros hábitos de consumo, principalmente en nuestra dieta, y por lo tanto abogamos por un tipo de alimentación excento de ingredientes de origen animal.

Te animamos a celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente cambiando la dieta

 

El día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra en todo el mundo cada 5 de junio desde 1973, es un vínculo por medio del cual la Organización de Naciones Unidas sensibiliza a la opinión mundial en relación a temas ambientales, intensificando la atención y la acción política.

Los objetivos principales son darle un contexto humano, motivando a las personas para que se conviertan en agentes activos del desarrollo sustentable y equitativo. El Día Mundial del Medio Ambiente es un evento en el que se realizan múltiples actividades: concentraciones en calles, conciertos ecológicos, ensayos y competencias de afiches en escuelas y colegios, plantaciones de árboles, campañas de reciclaje y de limpieza, entre otras. Pero desde AnimaNaturalis recordamos a la sociedad que el poder definitivo de conservar el planeta y el medio ambiente, reside principalmente en nuestra dieta, y recordamos que urge cambiar nuestros hábitos alimenticios, optimizando los recursos de los que disponemos con el consumo de vegetales en lugar de productos de origen animal.

"El 5 de junio suelen bombardearnos con información sobre lo que supuestamente hacen los gobiernos en materia medioambiental, se nos dan estadísticas de lo mal que está el planeta y nosotros sentimos que no podemos hacer nada más que separar los residuos sólidos, usar menos el coche o ahorrar agua." Explica la doctora Leonora Esquivel, fundadora de la organización AnimaNaturalis. "Aún se está ignorando la fuente que produce más gases de efecto invernadero.La carne que ponemos en nuestros platos es la culpable número uno del cambio climático mundial".

Según un  informe elaborado por la Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas (FAO), el ganado genera el 18 % de las emisiones de gases de efecto invernadero y el 65 % de las emisiones de óxido nitroso relacionadas con el hombre, el cual tiene casi 300 veces el efecto de calentamiento global del dióxido de carbono. La mayoría de las emisiones de óxido nitroso provienen del estiércol. El ganado también emite el 37 % de todo el metano inducido por el hombre -gas que tiene 23 veces más impacto que el dióxido de carbono en el calentamiento terrestre.

La ganadería industrial es responsable del 90% de la deforestación de la Amazonia, principal pulmón del mundo. Esto debido a la extensión de pastizales y cultivos forrajeros para alimentar una creciente población de ganado. Información brindada por la Comisión Nacional Forestal mediante el sistema de solicitud de información, nos dice que el 60% de la deforestación en México se debe al cambio de uso de suelo con fines pecuarios. Esto repercute negativamente en el equilibrio de los ecosistemas; 15 de 24 ecosistemas que brindan importantes servicios ambientales están en declive, y un análisis de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la prestigiosa Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) muestra que la mayoría de las especies amenazadas en el mundo se ven sometidas a pérdidas de hábitats ya que actualmente, el ganado ocupa el 26 % de la superficie terrestre libre de hielo, que antes era para especies silvestres.

Para satisfacer los requerimientos anuales de carne vacuna de una familia tipo -aproximadamente 120 kilos- se debe consumir unos mil litros de combustibles fósiles. Cuando ese combustible se quema, libera más de 2,5 toneladas de dióxido de carbono adicional hacia la atmósfera -tanto dióxido de carbono como el que emite un auto promedio en seis meses de uso normal-.

Tanto la combustión de comubstibles fósiles al producir los alimentos, como las emisiones de dióxido no carbónico asociadas a la ganadería y los desechos animales contribuyen al problema del cambio climático, afirmaron en su informe Gidon Eshel y Pamela Martin del Departamento de Ciencias Geofísicas de la Universidad de Chicago, publicado en abril en el periódico Earth Interactions.

En su estudio, Eshel y Martin compararon el consumo de energía y la emisión de gases efecto invernadero que suponían las siguientes cuatro dietas: la de carne roja, de pescado, de aves y la dieta vegetariana, aportando todas ellas un total de 3.774 calorías. La dieta vegetariana resultó ser la más eficiente en cuanto al consumo energético. La investigación de Martin y Eshel concluyó que las dietas basadas en las plantas son más sanas para las personas y beneficiosas para el planeta.

Para más información visite: www.haztevegetariano.com

 

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