Polémica en Francia por niño torero de 10 años

El niño torero francomexicano Michel Lagravère, Michelito, de diez años y medio, pudo torear ayer en la becerrada programada en Hagetmau.

El niño torero francomexicano Michel Lagravère, Michelito, de diez años y medio, pudo torear ayer en la becerrada programada en Hagetmau, en las Landas (suroeste), tras haber sido prohibidos dos espectáculos en Francia en los que debía participar ante la beligerancia del frente antitaurino.

La Fundadora de la Alianza Anti-Corrida, Claire Starozinski, recurrió a la Fiscalía de Mont-de-Marsan para que anulase el espectáculo de Hagetmau con el argumento de que se trata, de forma encubierta, de trabajo de un menor de 16 años, algo que prohíbe la normativa francesa.

"Nadie se cree que este niño, que es una estrella en su país [México], va a venir de balde" a participar en faenas en Francia, donde estaba prevista su asistencia a siete espectáculos taurinos, argumentó Starozinski, que admitió no tener pruebas precisas de remuneración.

La Alianza Antitaurina también había denunciado ante las fiscalías de cuatro tribunales el caso de Michelito para impedir que toreara en Fontvieille, lo que llevó a su alcalde, Guy Frustié, a anular dicha becerrada.

La respuesta del mundo taurino francés fue poner al hijo del ex torero francés Michel Lagravère en el cartel de otro espectáculo que estaba anunciado el pasado fin de semana en Arlés, junto a otros cinco aprendices también menores: dos franceses, un español y un venezolano.

Pero en esta ocasión sus intenciones chocaron con el prefecto del departamento de Bouches du Rhone, Michel Sapin, que emitió a última hora un decreto en el que anulaba la becerrada, pero no por la edad de la promesa taurina, sino por "no conformidad" de la plaza de toros.

En el decreto, aplicado por un grupo de gendarmes que impidieron el acceso del público, se afirmaba que la plaza no está equipada para espectáculos nocturnos y que no se había obtenido el visto bueno de la comisión comunal de seguridad.

El presidente del Observatorio Nacional de Culturas Taurinas subrayó que las becerradas con niños "hace 30 años que existen en Francia", donde a diferencia de lo que ocurre en otros países no se mata al animal, que tiene menos de un año.

Hasta 350 kilos

Es más, apostilló que "no hay nada [ninguna normativa] que prohíba a Michelito matar a un becerro", algo que ya ha hecho en varias ocasiones en México con animales de 350 kilos.

Para Claire Starozinski, la decisión está clara: "La principal preocupación es proteger al niño". También para Viard, pero en un sentido bien diferente: tanto o más peligroso que participar en una becerrada es, para un menor, esquiar o jugar al rugbi, y no por eso se prohíben esas prácticas.

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