El transporte de animales vivos implica someter a seres sintientes a desplazamientos que pueden provocarles estrés, lesiones, agotamiento y sufrimiento, además de exponerlos a temperaturas extremas, falta de espacio y largos periodos de confinamiento.
Las normas europeas que regulan actualmente estos transportes tienen más de veinte años. Desde entonces, el conocimiento científico ha avanzado considerablemente y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha señalado los graves riesgos que determinados transportes suponen para los animales, así como la necesidad de reducir la duración de los viajes, mejorar el espacio disponible y evitar condiciones que puedan provocar estrés térmico.
Pero mejorar las condiciones del transporte no debería ser el objetivo final. Cuando existen alternativas, debemos avanzar hacia un modelo que deje de trasladar animales vivos y priorice el transporte de productos como carne, canales y material genético.
La ciudadanía también demanda cambios. Según el Eurobarómetro de la Comisión Europea de 2023, el 81 % de las personas encuestadas en España considera que debería limitarse el tiempo de transporte de animales vivos.
Ahora, mientras los Estados miembros negocian la nueva normativa europea, España tiene la oportunidad de defender una transformación real del sistema y evitar que las nuevas reglas perpetúen durante décadas el transporte de animales vivos como una práctica normalizada.
España puede contribuir a cambiarlo
Hemos preparado una carta dirigida al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para pedir al Gobierno de España que defienda una normativa europea que avance hacia la reducción y progresiva eliminación del transporte de animales vivos a largas distancias y que, mientras estos transportes sigan existiendo, establezca garantías estrictas para evitar sufrimiento innecesario.
Pedimos que España defienda:
- Una reducción significativa de la duración de los viajes, con límites efectivos que eviten que excepciones, descansos o sucesivos tramos permitan prolongarlos.
- El avance hacia la sustitución del transporte de animales vivos a largas distancias por alternativas como el comercio de carne, canales y material genético.
- Espacio suficiente para los animales durante los desplazamientos que todavía se realicen.
- Protección frente a temperaturas extremas y condiciones meteorológicas que puedan comprometer su bienestar.
- Garantías específicas para animales jóvenes, no destetados, gestantes y otros animales vulnerables.
- Controles y trazabilidad efectivos que permitan garantizar el cumplimiento de las normas.
- Una transición justa para el sector, con apoyo técnico y financiero adecuado para facilitar las inversiones y transformaciones necesarias.
Queremos que esta carta llegue al Gobierno de España con el mayor respaldo ciudadano posible.
Suma tu apoyo a nuestra petición y ayúdanos a exigir un cambio de modelo que reduzca el transporte de animales vivos y avance hacia su sustitución por alternativas.
Tu adhesión se contabilizará y nos permitirá trasladar al MAPA la dimensión del respaldo ciudadano a esta petición.
¡Exijamos al Gobierno de España que deje de perpetuar el transporte de animales vivos y defienda una transición hacia un modelo que no necesite trasladar animales vivos a largas distancias!
