Luis Barcala, alcalde de Alicante, presentó el 13 de mayo en el Salón Azul del consistorio un ciclo de diez festejos taurinos para las Hogueras de San Juan 2026 —declaradas de Interés Turístico Internacional— y lo calificó de "único, irrepetible e impresionante". No mencionó su coste para las arcas municipales. Esa omisión es la paradoja central que AnimaNaturalis y CAS International llevan a la calle: cuanto más se invierte en tauromaquia desde las instituciones, menos se explica quién paga y cuánto.
La dimensión presupuestaria no es menor. El Ayuntamiento de Alicante aprobó a finales de 2024, de forma urgente y con el apoyo de Vox, un contrato de más de 105.000 euros para la Escuela Municipal de Tauromaquia, con una distribución que llega hasta 2026. Según el acuerdo publicado, 52.877 euros correspondieron al ejercicio 2025 y 48.471 euros al de 2026. Al mismo tiempo, el gasto municipal en protección animal cayó de 202.313 euros en 2022 a 169.105 euros en 2024, según datos publicados por El Salto. El Ayuntamiento también acumula más de 30.000 euros en contratos menores vinculados a la plaza de toros desde 2023.

"Hogueras es orgullo, comunidad, fuego y vida. Lo que no puede ser es que esa fiesta siga manchada por el sufrimiento de los animales mientras el Ayuntamiento lo presenta como un logro", declara Eliana Guerreño, coordinadora de AnimaNaturalis en Alicante. "El alcalde Barcala dice que es una feria irrepetible. Lo que es irrepetible es la cantidad de dinero público que se gasta en un evento cruel que la mayoría de la ciudadanía alicantina rechaza" .
El patrón se reproduce a escala autonómica. La Generalitat Valenciana consignó 300.000 euros para la Fundación Toro de Lidia en sus presupuestos de 2025, una partida impulsada inicialmente por el exvicepresidente de Vox, Vicente Barrera, y mantenida por el ejecutivo del Partido Popular. A esa cifra se suman otras partidas menores en la Conselleria de Emergencias, hasta completar cerca de 450.000 euros de gasto autonómico taurino en un único año, según informaciones de eldiario.es. La Comunitat Valenciana concentra casi el 40% del gasto público taurino de toda España, según datos aportados por la organización. En paralelo, la Diputació de Valencia incrementó su presupuesto taurino un 30% en 2024, hasta 1.110.000 euros.
Una sociedad que ya ha decidido, un Congreso que todavía no
Los datos de opinión pública apuntan en una dirección clara. Según una encuesta de Sigma Dos para El Mundo realizada en abril de 2025 sobre una muestra de 1.819 personas, el 78% de la población española no se considera taurina, con un margen de error de ±2,3%. Entre las mujeres, ese porcentaje sube al 82,1%. Una encuesta de Ipsos I&O Public encargada por CAS International confirmó la misma tendencia en España, Francia y Portugal, los tres países europeos donde la tauromaquia sigue siendo legal.
La Escuela Municipal de Tauromaquia de Alicante tiene en la actualidad una treintena de alumnos y alumnas con edades que oscilan entre los nueve y los veintidós años, según medios especializados. La ONU lleva desde 2018 pidiendo que se aleje a menores de estos espectáculos. Sin embargo, en ediciones anteriores de Hogueras se recuperaron festejos como el Toro Embolado —la práctica de atar bolas de fuego a los cuernos del animal— con entrada gratuita para niños menores de diez años, algo que varias organizaciones denunciaron como una posible vulneración del artículo 70.1 de la Ley 26/2018 de derechos y garantías de la infancia y la adolescencia de la Comunitat Valenciana.
En ese contexto, la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) #NoEsMiCultura alcanzó en 2025 un hito sin precedentes: reunió 715.606 firmas para derogar la Ley 18/2013 que protege la tauromaquia como Patrimonio Cultural. La Junta Electoral Central validó 664.777 avales y, el 3 de abril de 2025, remitió formalmente la proposición al Congreso de los Diputados. Mientras esa ley siga vigente, los ayuntamientos y comunidades autónomas carecen de competencia para prohibir o regular estos espectáculos en su territorio.
El contraste entre el impulso ciudadano y la apuesta institucional de Alicante resulta especialmente llamativo. "La ILP demuestra que la ciudadanía ya ha tomado partido. Lo que no tiene ningún sentido es que mientras el Congreso tiene sobre la mesa esa demanda, el Ayuntamiento de Alicante siga presentando corridas de toros como el mayor logro de sus fiestas", señala Guerreño.

Lo que se financia y lo que eso significa para los animales
Cada uno de los diez festejos taurinos programados entre el 19 y el 27 de junio en la plaza de toros de Alicante implica la matanza de toros y, en el caso de las novilladas, de novillos. Los animales utilizados en estos espectáculos son sometidos a una secuencia de agresiones físicas —varas, banderillas, estoque— que se desarrolla ante el público como parte reglada del festejo. La financiación pública de ese proceso no es un detalle administrativo: es una decisión política sobre qué tipo de relación con los animales merece respaldo institucional y dinero de todos los vecinos.
La Escuela Municipal de Tauromaquia, financiada con fondos municipales, forma a jóvenes desde los nueve años en las técnicas de esa práctica. En la Feria de Hogueras 2026, uno de los alumnos de esa escuela, Javier Cuartero, participó en la novillada inaugural del 19 de junio. El Ayuntamiento presentó ese festejo en el Salón Azul con la presencia del primer edil. El coste total de la feria taurina en términos de subvenciones municipales directas no se ha hecho público.
Lo que cada persona puede hacer hoy
La concentración de este domingo fue una respuesta a esa cadena de decisiones. Frente a la entrada del Ayuntamiento, activistas de AnimaNaturalis y CAS International recordaron que el apoyo institucional a la tauromaquia tiene un coste visible —el presupuestario— y otro que no aparece en las cuentas públicas: el sufrimiento de los animales que mueren en cada tarde de feria.
La presión social sobre los responsables locales es, mientras la Ley 18/2013 siga vigente, una de las pocas palancas disponibles. Los partidos de la oposición municipal, los medios de comunicación y cada vecino que exige transparencia sobre el gasto taurino contribuyen a que ese debate no desaparezca después de que se apague el fuego de las hogueras.
Puedes sumarte a esa presión ahora. Apoya la campaña de AnimaNaturalis contra la tauromaquia, comparte esta información con quienes todavía no conocen las cifras, y escribe a tu representante municipal para exigir que el dinero público deje de financiar espectáculos que la mayoría social rechaza. Si quieres ir más lejos, hazte socia o socio de AnimaNaturalis y contribuye a sostener la única campaña abolicionista con presencia permanente en Alicante.
