AnimaNaturalis responde a taurino Jaime de Rivero

Coordinadora General de AnimaNaturalis responde a falacias taurinas de Jaime de Rivero

19 enero 2013
Peru.

Lima, Perú - Maru Vigo, Coordinadora General de AnimaNaturalis en Perú respondió a pronunciamiento de abogado taurino Jaime de Rivero.

Cuando se trata de presentar argumentos carentes de sentido, la mafia taurina no duda en tergiversar las definiciones del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Para ellos términos como “cultura”, “bravura” y “honor” se convierten en sinónimos de brutalidad, ignorancia, salvajismo y crueldad. 

Si bien es cierto que la fiesta bárbara fue impuesta en nuestro territorio con la llegada de los españoles, un espectáculo de sangre y abuso, donde la creatividad y el desarrollo social de los pueblos simplemente no existe, no puede ser verdaderamente considerado cultura. Y aunque esta subcultura haya predominado a través de los años, eso no significa que tengamos que perpetrarla. ¿Es lógico o ético fomentar la subcultura de grupos indígenas que se azotan o golpean a morir en determinadas épocas del año?; ¿debemos promover la subcultura de la desfloración de niñas en África o la lapidación de mujeres en países musulmanes extremistas? ¡Por supuesto que no! Que 

Las tradiciones que no benefician a la humanidad o las que la colocan en una posición anacrónica y retrógrada, no solamente deben ser revisadas, sino totalmente eliminadas. No solo para beneficio de los animales, sino también para que la humanidad recupere su decencia y los niños finalmente tengan buenos ejemplos de vida a seguir. Las generaciones venideras necesitan tener ejemplos de personas éticas, positivas, creadoras, justas y no de matarifes crueles emperifollados en medias de seda que se tiñen con la sangre de un noble toro.

En AnimaNaturalis no aprobamos combatir la violencia con más violencia - de ningún tipo. Ni siquiera nos gusta mucho el prefijo “anti”, porque preferimos ser pro paz, pro decencia, pro ética. No entendemos ni aprobamos las luchas internas de egos enormes o la repetición constante de actos que ya ni siquiera son mediáticos. No se trata de copiar acciones que conllevan cinco minutos de prensa y ningún resultado para los toros que siguen muriendo en Acho.  Lo que el movimiento en defensa de los animales utilizados en la fiesta bárbara necesita son estrategias reales, concretas y altamente profesionales. No necesitamos convencer a quienes desde ya nos apoyan; debemos concentrarnos en el público que ni sabe, ni opina. Necesitamos su respaldo, su convicción y su apoyo concreto en todos los sentidos. 

Es por eso que los comentarios del taurino Jaime de Rivero carecen totalmente de sentido.  Como siempre, cuando carecen de argumentos, los taurinos recurren a las respuestas más ilógicas: Las comparaciones con los mataderos, el honor de morir masacrado, la felicidad de los toros al ser torturados, o ejemplos de diferentes personalidades cuya opinión pro toros  o no, es simplemente eso, una opinión.  Comparar a la fiesta bárbara con nuestra marinera, nuestro caballo de paso o nuestro pisco, es tan insensato como otorgar a un asesino el Premio Nobel de la Paz.  ¡Por favor! Ya es hora de dejar atrás las excusas, los ejemplos ilógicos, y responder directamente a los válidos argumentos de quienes trabajamos por los derechos de los animales. La crueldad es exactamente la misma, sea ésta ejercida en un ruedo, en un matadero, en un laboratorio de experimentación o en una perrera. De eso no se trata.

Se trata de liberar a nuestro país de una lacra que mancha la imagen de lo verdaderamente cultural y nacional. Se trata de explicarle al público cómo los políticos cómplices con intereses creados en las ganaderías de toros, siguen ejerciendo su poder para su conveniencia. Se trata de exponer la complicidad de la Municipalidad de Lima y la iglesia católica que por unos cuantos dinares - ahora convertidos en soles o dólares - no duda en besar capotes, bendecir espadas o celebrar misas para los cobardes asesinos. Ninguna misa los salvará del infierno al cual están destinados.

Se trata también de reducir los extremos de violencia en nuestro país, que - aunque la mafia taurina no quiera admitirlo por razones obvias - tiene una estrecha relación con todos los espectáculos bárbaros y violentos a los que la población está expuesta directa o indirectamente. Estudios sobre violencia realizados en América Latina y otras regiones del mundo han mostrado que la violencia domestica es una amenaza importante contra la salud y el bienestar de las personas, siendo tipificados como delitos por los que se debe sancionar al agresor. En América Latina, la violencia contra la mujer representa, más muerte y discapacidad (entre mujeres de 15 a 44 años de edad) que el cáncer, la malaria, los accidentes de tránsito e inclusive el conflicto armado.

De Rivero habla de la Constitución Peruana y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero aparentemente, sus estudios jurídicos no llegaron a enseñarle que también existe la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, proclamada el 15 de octubre de 1978, aprobada por la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y posteriormente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

No se trata de entablar una lucha de derechos, ni de determinar quién está por encima del otro. Los animales no necesitan los mismos derechos de los humanos; pero tienen derechos innatos y lenguajes propios. Son simplemente otras naciones que, por sobre todas las cosas, tienen derecho a la existencia, el respeto y la paz.

El Perú, en su Constitución Política, establece en su artículo primero que el fin supremo de la sociedad y del estado es la defensa de la persona humana y el respeto a la dignidad. ¿Dónde está la dignidad en un espectáculo cruento que embrutece a la gente y genera más criminales?

Las corridas de toros NO son parte de los derechos fundamentales de los peruanos y el hecho de que la gran mayoría de los peruanos las rechace no es el abuso de una mayoría sobre una minoría decadente.

En un solo punto, De Rivero tiene razón: en decir que el “rito taurino” busca la disminución progresiva  de las facultades del toro, en la pérdida de su sangre, en el total dominio de la “bestia”. Una “bestia” herbívora, pacífica, y honorable que ha sido manipulada para entretener a una chusma ignorante ávida de crueldad.

Y, por si fuera poco, concluye sus comentarios pidiendo que se defienda ¡el derecho de los niños taurinos! Niños de pueblos de la sierra peruana que han crecido con la típica fiesta patronal que involucra hijos de cura, licor, toros, sangre y crueldad. De la misma forma que el Perú avanza económicamente, también debemos avanzar social y éticamente. Los niños que pretenden ser toreros porque nadie ha corregido el mito de la valentía, no conocen la verdad del asunto. ¿Qué niño en su sano juicio moral y mental preferiría masacrar a un animal en vez de educarse para la vida? Es más fácil, para la mafia taurina y los gobiernos indiferentes, mantener el status quo de su ignorancia, de su pobreza, y de sus  mitos. Si se quiere su progreso denles libros, estadios, cines, espectáculos verdaderamente artísticos y culturales que los ayuden a convertirse en los ciudadanos que todos esperamos. 

Las protestas y los manotazos de ahogado de los taurinos ahora se dejan ver más frecuentemente. Sus representantes repiten y vociferan sus mismos gastados y aburridos argumentos y eluden dar respuestas a lo que verdaderamente es el centro del tema. Ni siquiera hay debate, porque para que éste exista, ambas partes deben tener varios puntos racionales. Sus días están contados, y precisamente por eso, es que los verdaderos activistas, estratégicos y profesionales, debemos darles la estocada final y definitiva que liberará a nuestros países de esa lacra social 

No habrá barrera tan grande que los proteja, ni capilla tan milagrosa que los salve. Se extinguirán, y morirán ahogados en la misma sangre justiciera de todos los nobles toros.

 

Necesitamos tu apoyo

AnimaNaturalis existe porque miles de millones de animales sufren en manos humanas. Porque esos animales necesitan soluciones. Porque merecen que alguien alce la voz por ellos. Porque los animales necesitan cambios. Porque en AnimaNaturalis queremos construir un mundo más justo para todos.

Las donaciones puntuales y periódicas de nuestros socios y socias son la principal fuente de nuestros fondos.