Noruega elimina los pollos de crecimiento rápido y marca el estándar para una nueva realidad del bienestar animal europeo

El sector avícola noruego se compromete a erradicar antes de 2027 las razas seleccionadas para crecer a velocidad extrema, rescatando a más de 70 millones de animales anuales de décadas de sufrimiento sistemático. ¿Por qué la Unión Europea sigue mirando hacia otro lado?

20 febrero 2026
Oslo, Norway.

Tiene seis semanas de vida. Sus patas se doblan. El peso de su propio cuerpo, inflado a una velocidad que la naturaleza nunca diseñó, lo aplasta contra el suelo húmedo de sus propios excrementos. No puede caminar con normalidad. Apenas puede respirar. En 28 a 42 días, irá al matadero. Ha sido la única vida que conocerá.

Esto no es una excepción. Es la norma. Según datos de Eurogroup for Animals, coalición europea a la que AnimaNaturalis forma parte, el 95% de los pollos criados para carne en la Unión Europea son de razas de crecimiento rápido, animales seleccionados genéticamente durante décadas con un único criterio: ganar peso en el menor tiempo posible. El resultado es una de las crisis de bienestar animal más extendidas y silenciadas del mundo. Hasta el 58,8% de estos individuos sufre cojera clínica. Hasta el 58% desarrolla lesiones cutáneas por contacto permanente con el suelo. Sus sistemas cardiovasculares, incapaces de abastecer a un organismo que crece demasiado rápido, fallan antes incluso de que lleguen a ser matados. Seis mil millones de animales al año en la UE. Cada uno de ellos, un individuo con capacidad de sentir dolor.

"Lo que ocurre en las granjas avícolas industriales no es invisible: está documentado, estudiado y denunciado durante décadas. El problema es que la industria y los gobiernos han tardado demasiado en actuar", expresa Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España. "Cada día que pasa sin legislar, millones de individuos pagan con su bienestar el precio de nuestra inacción colectiva".

La decisión que nadie había tomado antes

En este contexto de sufrimiento industrializado, Noruega acaba de hacer historia. El mayor productor cárnico del país, Nortura, junto con la Asociación Noruega de la Industria de la Carne y las Aves de Corral (KLF), han anunciado el compromiso de eliminar por completo las razas de pollos de crecimiento rápido antes del 31 de diciembre de 2027. Es la primera vez en la historia que un país completa esta transición de forma vinculante para todo el sector.

La medida no es retórica. Dado que Nortura es propietaria de la última incubadora del país que aún empleaba razas de crecimiento rápido, su compromiso garantiza que esta práctica desaparezca íntegramente del territorio noruego. Actualmente, alrededor del 60% de los pollos noruegos pertenecen a estas razas, principalmente la Ross 308, la misma que utiliza el 90% de la industria avícola del Reino Unido. La transición afectará a más de 70 millones de animales criados cada año en el país.

El anuncio va acompañado de una segunda prohibición igualmente significativa: desde el 1 de julio de 2027, quedará vetado el sacrificio de pollitos macho en la industria del huevo. Cada año, más de tres millones de animales en Noruega son eliminados en sus primeras horas de vida únicamente por no poder poner huevos. Para evitarlo, el sector implementará tecnologías de sexado in ovo, que permiten conocer el sexo del embrión dentro del huevo antes de su eclosión, sin necesidad de esperar al nacimiento. La investigación de estos estándares recaerá en el instituto Animalia.no, que desarrollará los protocolos de referencia para toda la industria.

La transición ya estaba en marcha. En los últimos cinco años, los productores noruegos habían ido introduciendo razas alternativas de mayor bienestar, como la Rustic Gold y la Hubbard JA787. El compromiso de 2027 convierte ese proceso gradual en una obligación sin marcha atrás, según recoge New Food Magazine.

Una tecnología madura que el mundo empieza a adoptar

El sexado in ovo no es una promesa futura: es una realidad en expansión que en 2025 ha alcanzado dimensiones globales. Según el informe de penetración de mercado publicado ese mismo año por Innovate Animal Ag, el 28% de los 393 millones de gallinas de la UE ya procedían a finales del primer trimestre de 2025 de huevos sexados con esta tecnología. Desde la adopción masiva del sistema en 2022, unos 175 millones de embriones macho habían sido identificados y separados antes de nacer, evitando su eliminación inmediata tras la eclosión.

En Noruega, la propia Steinsland & Co., la mayor planta de incubación del país, alcanzó el 22% de penetración en el mercado noruego en tan solo 18 meses desde la implantación del sistema Respeggt. En los Países Bajos, la mayoría de las plantas de incubación ya están equipadas con tecnologías aceptadas en el mercado alemán. En Estados Unidos, Walmart —el mayor minorista de huevos del mundo, con más de 30 millones de gallinas en su red de proveedores— incluyó el sexado in ovo como requisito para sus proveedores en la actualización de sus políticas de bienestar animal en febrero de 2025.

El argumento de que esta transición es inviable o prematura no se sostiene ante estos datos. La tecnología existe, funciona y está siendo adoptada por los actores más grandes del mercado mundial. Lo que ha faltado, hasta ahora, es voluntad política.

"Noruega demuestra que estos cambios no son utopías: son decisiones empresariales y políticas perfectamente ejecutables cuando existe voluntad real", señala Gascón. "La pregunta que debemos hacernos es por qué el resto de países siguen demorando lo inevitable".

Europa se mueve, pero demasiado despacio

Noruega no está sola en esta dirección. Varios países europeos llevan años avanzando, con diferente ritmo y profundidad, hacia la misma meta.

Los Países Bajos completaron su propia transformación con la iniciativa Chicken of Tomorrow, introducida entre 2014 y 2015: hoy el 100% del mercado holandés de pollo fresco se abastece de razas de mayor bienestar, bajo la etiqueta Better Life de la Sociedad Holandesa para la Protección de los Animales (SPA). En febrero de 2025, el Ministerio de Agricultura neerlandés presentó además la hoja de ruta para eliminar el sacrificio de pollitos macho antes de 2026. En el Reino Unido, Waitrose completó la transición total a razas de mayor bienestar en todos sus productos de pollo, y Marks & Spencer anunció el cierre de ese proceso para finales de 2025. Dinamarca y Suecia han impulsado iniciativas parlamentarias para prohibir las razas de crecimiento rápido a escala nacional. Alemania prohíbe el sacrificio de pollitos de un día desde 2022.

En el ámbito corporativo, el European Chicken Commitment (ECC), conocido también como Better Chicken Commitment, agrupa ya a más de 378 empresas en Europa comprometidas con estándares que incluyen densidades máximas de 30 kg/m², eliminación de razas de crecimiento rápido y acceso a luz natural, perchas y materiales de enriquecimiento. Según Eurogroup for Animals, estos estándares son económicamente viables y están siendo implementados de forma exitosa.

Y sin embargo, la Comisión Europea (CE) no ha seguido aún las recomendaciones que la propia Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó en 2023, que incluyen reducir la densidad máxima a 11 kg/m² e imponer un límite de 50 gramos de crecimiento diario. La presión ciudadana existe: más de 230.000 respuestas oficiales fueron presentadas a la consulta pública sobre bienestar animal en la UE. El Eurobarómetro de 2023 revela que el 91% de los ciudadanos europeos considera que el bienestar de los animales en granjas debería estar mejor protegido, y que el 94% cree que todos los animales en granjas deberían tener espacio suficiente para moverse con libertad.

"La ciudadanía europea ya ha hablado. Los científicos también. Ahora le toca actuar a la Comisión Europea», afirma Gascón. «El precedente noruego elimina el último argumento de quienes decían que esto era imposible. Ya no hay excusas".

Súmate al cambio

El caso de Noruega no ha ocurrido por casualidad. Detrás hay cinco años de campaña sostenida por organizaciones de defensa animal, una ciudadanía que exigió cambios y un sector que, finalmente, escuchó. Tú puedes ser parte de ese proceso aquí.

  • Reduce o elimina el consumo de pollo de origen industrial. Cada elección en el supermercado es un mensaje al mercado. Informarte sobre el origen y las condiciones de cría de los animales cuyos productos consumes es el primer paso para dejar de financiar su sufrimiento.
  • Comparte esta información. La mayoría de las personas no conoce lo que ocurre en las granjas avícolas industriales. Hablar de ello, compartir este artículo y visibilizar el problema amplía la presión social que precede a los cambios legislativos.
  • Exige a tus representantes políticos que actúen. Escribe a tu eurodiputado o eurodiputada. Firma las peticiones en marcha para la revisión de la legislación europea de bienestar animal. Apoya las campañas que llevan estas demandas a las instituciones donde se toman las decisiones.
  • Únete a AnimaNaturalis. Llevamos años trabajando para que los animales no humanos sean reconocidos como lo que son: seres sintientes con capacidad de sufrir y derecho a una vida digna. Con tu apoyo como socio o donante, seguimos investigando, denunciando y presionando para que lo que hoy ocurre en Noruega sea mañana la norma en toda Europa.