Un año sin sangre en la plaza más grande del mundo

El 9 de marzo de 2025, en la Monumental Plaza México — con capacidad para 42.000 personas y considerada el coso taurino más grande del planeta — se lidiaron los últimos seis toros bajo las reglas de la tauromaquia tradicional. Hoy, un año después, ese día se ha convertido en una fecha histórica: la última vez que un animal fue torturado y asesinado en ese ruedo.

08 marzo 2026
CDMX, México.

Lo que comenzó como un amparo legal interpuesto por una asociación civil desconocida para muchos terminó siendo el detonador de un proceso imparable: la prohibición de facto de la tauromaquia en la capital mexicana. Esta es la historia completa de cómo sucedió.

La lucha legal contra las corridas de toros en la Ciudad de México tiene raíces profundas. En 2022, un juzgado federal concedió una suspensión definitiva contra las corridas en la Plaza México tras un amparo promovido por la asociación civil Justicia Justa, argumentando que el trato degradante a los toros vulneraba el derecho constitucional a un medio ambiente sano.

Sin embargo, en diciembre de 2023, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación revocó aquella suspensión, abriendo de nuevo las puertas del ruedo. Los argumentos del sector taurino para convencer a la Corte fueron, fundamentalmente, económicos: 6.900 millones de pesos anuales y 80.000 empleos directos según sus propias cifras.

Según el Censo Agropecuario de 2022, solo 6.516 toros anuales —el 5,5% del total de bovinos en México— se destinan a espectáculos taurinos. Los defensores de la tauromaquia alegan pérdidas millonarias, pero sus propios datos revelan que se trata de una actividad marginal sostenida por el peso de la tradición y no por el de la economía.

Las corridas volvieron a la Plaza México en enero de 2024. Pero la batalla no había terminado. Apenas días después de la reapertura, el 26 de enero de 2024, la asociación civil Todas y Todos por Amor a los Toros presentó un nuevo juicio de amparo ante el Poder Judicial de la Federación, que fue radicado al Juzgado Quinto de Distrito en Materia Administrativa.

La fuerza ciudadana

Paralela a la batalla judicial, una corriente ciudadana organizada fue acumulando una fuerza que terminaría siendo decisiva. El Movimiento México Sin Toreo —una coalición que llegó a agrupar a más de 80 organizaciones animalistas a nivel nacional— se sumó a Cultura sin Tortura en su iniciativa ciudadana formal ante el Congreso de la Ciudad de México para prohibir totalmente los espectáculos públicos, privados e itinerantes con animales: corridas de toros, novilladas, becerradas, rejoneo, tientas y peleas de gallos.

Sofía Morín, impulsora de la iniciativa ciudadana y figura central del Colectivo Cultura sin Tortura, encabezó durante meses la recolección de firmas presenciales con credencial de elector, como exige la Ley de Participación Ciudadana de la Ciudad de México para las iniciativas preferentes. La campaña se desplegó a lo largo de 2024 con el objetivo de reunir el 0.25% de la Lista Nominal de Electores capitalinos, el umbral necesario para que la iniciativa tuviera carácter preferente y fuera votada dentro del mismo período de sesiones en que se presentara.

El 1 de septiembre de 2024, el Comité Promotor encabezado por Sofía Morín entregó formalmente la iniciativa ante el Congreso acompañada de 28 cajas con más de 31.000 registros físicos de apoyo ciudadano. El Congreso la remitió al Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) para verificar su autenticidad. Tras el proceso de revisión registral —en el que se descartaron duplicados, registros incompletos y bajas del padrón—, el IECM validó 27.442 firmas auténticas, equivalentes al 0.35% del padrón electoral, superando con claridad el mínimo legal requerido. En octubre de 2024, el Consejo General del IECM emitió la declaración formal de cumplimiento, obligando al Congreso a dictaminar y votar la iniciativa en ese mismo período de sesiones.

"Celebramos mucho que después de 20 años, el gobierno atienda este tema, porque era una exigencia que llevaba muchas legislaturas", declaró Morín el día de la votación. La activista destacó que aquella era "la primera iniciativa ciudadana que se vota" en la historia del Congreso capitalino sobre este tema, aunque lamentó que el texto final regulara en lugar de prohibir totalmente: "Modificaron nuestra iniciativa ciudadana, que pretendía la prohibición de la fiesta brava. Insisto, tenemos los argumentos hasta el día de hoy".

El amparo que cambió todo

Durante todo 2024, la batalla judicial se mantuvo en tensión permanente. La jueza Sandra de Jesús Zúñiga fue la figura central de este proceso. En febrero de 2025, en el marco de este mismo juicio, ordenó a la Alcaldía Benito Juárez —donde se ubica la Plaza México— que no otorgara permisos para eventos que implicaran maltrato animal, y que en caso de que se realizaran corridas, no pudieran utilizarse instrumentos que lastimaran a los toros.

El sector taurino respondió con un comunicado desafiante: los festejos del 2 y 9 de marzo seguirían adelante. Argumentaron que la sentencia no era definitiva y la impugnarían. Y así fue: la última corrida de toros con sangre, muerte y violencia en la Plaza México se celebró el domingo 9 de marzo de 2025.

"La tauromaquia no es parte de nuestra identidad indígena, es una herencia colonial que normalizó la violencia como espectáculo. México lleva siglos intentando liberarse de esta práctica degradante", explica Arturo Berlanga, abogado y Director de AnimaNaturalis en México.

Lo que nadie sabía esa tarde de marzo es que nueve días después, el panorama legislativo cambiaría de forma irreversible.

El 18 de marzo: la sesión histórica

El martes 18 de marzo de 2025 quedará grabado en la memoria del movimiento animalista de México. Desde temprano en la mañana, grupos taurinos protagonizaron conatos de violencia en las puertas del Congreso de la Ciudad de México, intentando impedir la votación. Arturo Berlanga fue testigo directo de aquellos momentos de tensión.

"En este momento, están queriendo entrar al Congreso para impedir la votación. Pero este es un día histórico, porque por primera vez llega al Congreso de la capital la posibilidad de regular las corridas de toros", declaró Berlanga para EFE ese mismo día.

A pesar de la presión, a las pocas horas el pleno del Congreso aprobó la reforma con 61 votos a favor y apenas 1 en contra: quedarían prohibidas las lesiones, la muerte y el uso de instrumentos punzocortantes en los espectáculos taurinos. Solo se permitiría el uso del capote y la muleta, sin herida ni muerte, durante un máximo de 15 minutos por toro. La iniciativa contaba con el respaldo de las más de 27.400 firmas ciudadanas validadas por el IECM, el impulso de Sofía Morín y el Movimiento México Sin Toreo como promotores directos, y el apoyo de la Jefa de Gobierno Clara Brugada.

El decreto fue publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el 25 de marzo de 2025, dando fuerza de ley a lo que los amparos habían iniciado. El sector taurino anunció inmediatamente que buscaría revertirlo mediante juicios de amparo y acciones de inconstitucionalidad.

La industria reconoce su derrota

Los siguientes meses fueron de intentos por parte del sector taurino de impugnar la reforma. Pero el 24 de junio de 2025, llegó el golpe definitivo: la empresa que gestiona la Monumental Plaza México emitió un comunicado en sus redes sociales anunciando la cancelación definitiva de corridas de toros y novilladas en el recinto.

La propia empresa reconoció que la reforma "representa una prohibición a la tauromaquia, pues elimina elementos esenciales de la misma" y que resulta "técnica y jurídicamente inviable" llevar a cabo un espectáculo taurino sin violencia. Con esa declaración, los taurinos admitían, involuntariamente, lo que el movimiento animalista lleva décadas repitiendo: que sin tortura y muerte, no hay corrida de toros.

"Hoy, la Plaza Monumental de México se retira porque ya no puede justificar aquello que el sentido común y la ética colectiva han condenado", expresó Berlanga en aquella ocasión.

El contexto legal: una batalla sin cuartel

Mientras la Plaza México anunciaba el cierre, el proceso judicial seguía avanzando. En octubre de 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazó por seis votos a tres atraer el caso para establecer un criterio nacional, dejando en manos de los tribunales colegiados la resolución de los múltiples amparos pendientes en todo el país. La ministra Lenia Batres, que había propuesto la atracción para unificar criterios a favor de los animales, vio su iniciativa bloqueada por la mayoría.

A nivel nacional, la ola no se detuvo en la capital. El 2 de abril de 2025, el Congreso de Michoacán —estado con fuerte tradición ganadera taurina— prohibió totalmente las corridas de toros, convirtiéndose en el séptimo estado del país en dar ese paso. AnimaNaturalis también logró suspensiones cautelares en la Plaza Nuevo Progreso de Guadalajara, Jalisco, ampliando el frente de la batalla legal.

"Michoacán es un precedente histórico porque es un estado con fuerte tradición ganadera taurina. Que hayan tomado esta decisión demuestra que la sociedad mexicana está evolucionando y rechazando la normalización del sufrimiento animal como entretenimiento", declaró Berlanga a la prensa poco después de la noticia.

La contraofensiva judicial

Desde el día siguiente a la aprobación de la reforma, el sector taurino activó todos los recursos legales a su alcance. El matador Joselito Adame fue el primero en actuar: el 9 de abril de 2025, el Poder Judicial Federal admitió a trámite el amparo indirecto interpuesto por su abogado César Cantoral, en el que se busca declarar la inconstitucionalidad de las reformas a la Ley de Espectáculos Públicos y a la Ley de Protección y Bienestar Animal. Adame argumenta que las nuevas normas vulneran su libertad de trabajo y sus derechos económicos adquiridos durante décadas de actuaciones en la Plaza México. "México no puede estar secuestrado por decisiones que se contraponen desde el mismo gobierno", declaró el torero al conocerse la admisión del recurso.

Adame fue el primero, pero no el único. Para octubre de 2025, Antonio López Ríos, presidente de Tradiciones Unidas por México, confirmó la existencia de aproximadamente 16 amparos activos en todo el país relacionados con las distintas prohibiciones a la tauromaquia, todos a la espera de resolución en los tribunales colegiados. Toreros, empresarios, ganaderos y aficionados han impugnado las reformas tanto en la Ciudad de México como en Michoacán, argumentando en todos los casos violaciones a la libertad de trabajo, la libre expresión cultural y los derechos adquiridos.

El sector taurino logró una victoria parcial en Baja California, donde un Tribunal Colegiado de Circuito revocó por unanimidad la suspensión que impedía las corridas en ese estado. Sin embargo, en la Ciudad de México y Michoacán las reformas permanecen en vigor. Berlanga y el Movimiento México Sin Toreo han respondido presentándose como terceros interesados en cada juicio, con el objetivo de defender la constitucionalidad de la reforma en cada instancia. "Estamos listos para la guerra legal. No tenemos miedo", resumió Sofía Morín ante los medios en aquellos días de ofensiva judicial taurina. Ambos líderes del movimiento animalista coinciden en que el caso llegará eventualmente a la Suprema Corte.

Una tradición de resistencia que viene de lejos

Lo que ocurrió en 2025 no es un capricho del presente: es la culminación de un debate que lleva siglos en México. En 1867, Benito Juárez vetó las corridas argumentando que debían abolirse todos los espectáculos que "denigraran al animal o a cualquier ser vivo". En 1916, Venustiano Carranza las prohibió en el Distrito Federal. La tauromaquia sobrevivió a ambas prohibiciones gracias a las presiones de las élites y los grupos de interés. Pero esta vez, la reforma llegó acompañada de un tejido legal mucho más sólido y de una sociedad radicalmente distinta.

Una encuesta de Parametría reveló que el 73% de los capitalinos apoya la prohibición total de las corridas de toros. La tauromaquia, como espectáculo de masas, ya no existe en la Ciudad de México. La Plaza México, el símbolo mismo de esa tradición, hoy acoge conciertos de música.

La cronología de una victoria

  1. Junio 2022

    Un juzgado federal concede suspensión definitiva contra las corridas en la Plaza México. Primera gran victoria legal del movimiento animalista.

  2. Octubre 2022

    El Movimiento México Sin Toreo y Cultura sin Tortura presentan una primera ronda de firmas ciudadanas ante el Congreso de la Ciudad de México, en un ejercicio temprano de presión democrática directa que anticipa la estrategia que culminará dos años después.

  3. Diciembre 2023

    La Segunda Sala de la SCJN revoca la suspensión. Las corridas regresan. El sector taurino celebra, pero la lucha continúa.

  4. Enero – Marzo 2024

    Nueva temporada taurina en la Plaza México. Nueva demanda de amparo por parte de Todas y Todos por Amor a los Toros ante el Juzgado Quinto de Distrito. Simultáneamente, el Movimiento México Sin Toreo —con más de 80 organizaciones nacionales— lanzan la recolección formal de firmas ciudadanas con credencial de elector para presentar una iniciativa ciudadana preferente en el Congreso capitalino.

  5. 1 de septiembre de 2024

    El Comité Promotor integrado por México Sin Toreo, Cultura sin Tortura y decenas de organizaciones aliadas entrega formalmente al Congreso de la Ciudad de México más de 31.000 registros físicos de apoyo ciudadano, solicitando el carácter preferente de la iniciativa para prohibir corridas de toros, novilladas, becerradas, rejoneo, tientas y peleas de gallos.

  6. Octubre 2024

    El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) valida 27.442 firmas auténticas —el 0.35% del padrón electoral—, superando el umbral mínimo del 0.25% requerido. El Consejo General del IECM emite la declaración formal de cumplimiento y notifica al Congreso, activando la obligación de dictaminar y votar la iniciativa dentro del mismo período de sesiones.

  7. Febrero 2025

    La jueza Sandra Zúñiga ordena a la Alcaldía Benito Juárez no otorgar permisos para corridas con instrumentos que causen daño. El sector taurino impugna y mantiene los dos últimos festejos programados.

  8. 9 de marzo de 2025

    Última corrida de toros con sangre, muerte y violencia en la Plaza México. Sin saberlo, los asistentes son testigos del fin de una era.

  9. 18 de marzo de 2025

    El Congreso de la Ciudad de México aprueba con 61 votos a favor y 1 en contra la reforma que prohíbe herir o matar a los toros en espectáculos taurinos. La votación es el resultado directo de la iniciativa ciudadana impulsada por Sofía Morín, México Sin Toreo y Cultura sin Tortura —la primera iniciativa ciudadana sobre este tema que llega a votación en el Congreso capitalino.

  10. 25 de marzo de 2025

    El decreto se publica en la Gaceta Oficial de la CDMX y entra en vigor. La prohibición es ley. El sector taurino anuncia de inmediato que preparará amparos de inconstitucionalidad.

  11. 2 de abril de 2025

    Michoacán se convierte en el séptimo estado de México en prohibir totalmente las corridas de toros.

  12. 9 – 12 de abril de 2025

    El matador Joselito Adame interpone el primer amparo indirecto contra la reforma, admitido a trámite por el Poder Judicial Federal el 9 de abril. Su abogado César Cantoral argumenta inconstitucionalidad por afectación a la libertad de trabajo y los derechos económicos del torero. AnimaNaturalis y México Sin Toreo se personan como terceros interesados para defender la reforma en cada instancia.

  13. 24 de junio de 2025

    La empresa gestora de la Plaza México anuncia la cancelación definitiva de corridas y novilladas, reconociendo que el espectáculo "sin violencia" es técnica y jurídicamente inviable.

  14. Octubre 2025

    La SCJN rechaza atraer el caso para fijar un criterio nacional, dejando los amparos pendientes en manos de los tribunales colegiados. El sector taurino confirma 16 amparos activos en todo el país. AnimaNaturalis y México Sin Toreo permanecen presentes en cada proceso judicial como terceros interesados, listos para la guerra legal.

El reto que queda por delante

Este aniversario es motivo de celebración, pero también de vigilancia. El sector taurino no ha abandonado la batalla judicial. Los amparos siguen activos. La SCJN no ha fijado un criterio nacional. Berlanga, que ha recibido amenazas e intimidaciones directas por su labor de incidencia —denunciadas públicamente por AnimaNaturalis— lo sabe mejor que nadie. "La verdadera batalla se libra en los tribunales y en las mentes de aquellos que aún justifican el sufrimiento como entretenimiento. Debemos seguir construyendo evidencia, ganar amparos y, sobre todo, comunicar el valor de una cultura sin crueldad. Nuestro reto es consolidar esta victoria legal en un cambio permanente de conciencia social", dice Berlanga.

El camino no está completamente despejado. Pero lo que hoy es cierto, un año después de aquella última tarde del 9 de marzo de 2025, es que ningún toro ha sido torturado ni asesinado en la plaza de toros más grande del mundo. Y ese hecho, por sí solo, ya es historia. "Hoy celebramos un triunfo, pero sabemos que el verdadero legado será el México que heredemos a las nuevas generaciones: un país que no sacrifica seres inocentes en nombre del espectáculo, sino que honra la vida con dignidad y respeto. Esa es, en última instancia, nuestra más grande tradición", concluye Berlanga.