En AnimaNaturalis llevamos meses siguiendo de cerca el desarrollo del futuro listado positivo de animales de compañía, la norma que decidirá qué especies podrán vivir legalmente en nuestros hogares. Ya hemos presentado nuestras aportaciones formales al proyecto, y lo hacemos con una convicción clara: esta es una oportunidad histórica para la protección animal en España, pero también un riesgo real si no se construye sobre bases sólidas.
¿Qué se está decidiendo ahora?
El proyecto de Real Decreto se encuentra actualmente en fase de audiencia e información pública. Todavía no incluye la lista concreta de animales permitidos, y eso puede llevar a pensar que lo importante vendrá después. Pero no es así. Lo que se está fijando ahora son los criterios, el procedimiento y quién tendrá la última palabra: decisiones que condicionarán todo lo que venga a continuación.
"Estamos en el momento clave. Las listas concretas se aprobarán más adelante, pero si ahora no se establecen bien los criterios y las garantías jurídicas, después será muy difícil corregir errores. El marco legal que se fije hoy determinará si este listado protege de verdad a los animales o si queda vacío de contenido", explica Cristina Ibáñez, abogada de AnimaNaturalis en España:
Lo que el proyecto hace bien
Hay avances en el texto que merecen ser reconocidos. El más claro: los primates —monos, chimpancés y otras especies similares— quedarán prohibidos como animales de compañía. También se introduce la exigencia de basar las decisiones en criterios científicos y se reconoce explícitamente el principio de precaución: si existe incertidumbre sobre si una especie puede vivir bien en cautividad o representa un riesgo, la posición por defecto debería ser no incluirla.
Son señales positivas. Pero no son suficientes si el resto del texto no acompaña.
Los problemas que hemos detectado
Tras analizar el proyecto en detalle, desde AnimaNaturalis hemos identificado cuatro puntos críticos que podrían comprometer seriamente la eficacia de esta norma.
El primero tiene que ver con el carácter preventivo del listado. Un sistema de este tipo debería evitar problemas antes de que ocurran, no gestionarlos una vez ya están instalados. Sin embargo, tal como está planteado, el listado podría ampliarse con facilidad y bajo la influencia de intereses comerciales. Pedimos que el principio de precaución se aplique de verdad: si hay dudas sobre una especie, no se incluye.
El segundo punto es el que más nos preocupa: el proyecto permite la cría y el comercio de animales silvestres en cautividad. Para AnimaNaturalis, esto es un error de fondo. Permitir la cría de animales silvestres con fines de compañía alimenta el comercio de animales, incrementa el riesgo de abandono y perpetúa el sufrimiento de individuos que nunca deberían haber sido extraídos de su entorno. Nuestra propuesta es clara: prohibir la cría de animales silvestres con fines de compañía y permitirla únicamente en casos excepcionales y plenamente justificados, como el rescate o la conservación de especies amenazadas.
"Permitir la cría comercial de animales silvestres dentro de un listado positivo es una contradicción en sus propios términos", señala Ibáñez. "Un listado positivo tiene sentido si parte de la premisa de que solo se permite lo que está demostrado que no genera sufrimiento ni riesgo. Abrir la puerta a la cría de silvestres vacía esa premisa desde el principio".
El tercer problema afecta a la independencia del órgano que tomará las decisiones. El comité que determine qué animales se incluyen en el listado debe estar libre de conflictos de interés. El bienestar animal tiene que ser el criterio principal, no los intereses de la industria del comercio de animales. Hemos trasladado esta exigencia en nuestras aportaciones y seguiremos insistiendo en ella.
El cuarto punto cuestiona uno de los criterios técnicos del proyecto: el uso del peso o el tamaño del animal como variable para decidir su inclusión en el listado. Este enfoque resulta insuficiente. Hay animales pequeños que sufren enormemente en cautividad, cuyas necesidades etológicas son incompatibles con la vida doméstica, independientemente de lo que pesen. Lo relevante no es el tamaño del animal, sino cómo vive, qué necesita y si esas necesidades pueden cubrirse de forma realista en un hogar.
Por qué esta norma importa más de lo que parece
El listado positivo de animales de compañía no es una cuestión técnica menor. Si se construye bien, puede convertirse en una herramienta real para reducir el tráfico ilegal de animales, disminuir el abandono y transformar la relación que nuestra sociedad mantiene con las demás especies. Si se hace mal, puede legitimar prácticas que hoy ya generan sufrimiento y darles una cobertura legal que hoy no tienen.
"España tiene la oportunidad de aprobar una de las normativas más avanzadas de Europa en materia de tenencia de animales", concluye Ibáñez. "Pero eso solo ocurrirá si el texto final es valiente, si prioriza el bienestar animal sobre los intereses económicos y si establece mecanismos reales de control y revisión. Estamos en el proceso para asegurarnos de que así sea".
En AnimaNaturalis seguiremos trabajando para que esta norma esté a la altura de lo que los animales necesitan y de lo que la sociedad española merece.
We need your support
AnimaNaturalis exists because billions of animals suffer at human hands. Because they animals need solutions. Because they deserve someone to speak up for them. Because animals need change. Because at AnimaNaturalis we want to build a fairer world for everyone.
The donations of our supporters are the main source of our funds.

