El 5 de marzo de 2026, a las 9:30 horas, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo escuchará los argumentos del Comité Ciudadano promotor de la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) End the Cage Age y de las asociaciones admitidas como coadyuvantes en un recurso histórico contra la Comisión Europea. Se trata del primer caso en la historia de la Unión en el que el ejecutivo europeo es llevado ante los tribunales por incumplir sus compromisos con una iniciativa ciudadana.
El recurso fue presentado por el Comité Ciudadano de End the Cage Age, liderado por Compassion in World Farming (CIWF), en marzo de 2024, después de que la Comisión Europea incumpliera su promesa de 2021 de presentar antes de 2023 una propuesta legislativa para eliminar gradualmente las jaulas en las granjas de la UE. En enero de 2025, tres importantes asociaciones fueron admitidas como coadyuvantes: Eurogroup for Animals, Igualdad Animal Italia y LAV.
La iniciativa End the Cage Age, firmada por más de 1,4 millones de ciudadanos europeos y respaldada por una coalición de 170 asociaciones, exigía a la Comisión que propusiera legislación para prohibir el uso de jaulas en granjas. España demostró un fuerte apoyo con 85.756 firmas. Un abrumador 89% de los ciudadanos de la UE —unos 400 millones de personas— cree que los animales no deberían criarse en jaulas individuales, según datos del Eurobarómetro de 2023.
"Esta audiencia es nuestra oportunidad para explicar en detalle cómo la inacción de la Comisión está prolongando el sufrimiento de millones de animales, al tiempo que pone en peligro la democracia participativa", comenta Annamaria Pisapia, portavoz del Comité Ciudadano y directora de CIWF Italia.
300 millones de animales esperan desde hace casi cinco años
Cada año, más de 300 millones de cerdos, gallinas, conejas, ocas, terneros, codornices y patos permanecen confinados en jaulas en las granjas de la Unión Europea. Los animales criados en jaulas suelen verse obligados a vivir en entornos sin enriquecimiento ambiental, superpoblados o completamente desprovistos de contacto social, incapaces de girarse sobre sí mismos o de expresar incluso los comportamientos naturales más básicos.
"Han pasado casi cinco años desde que la Comisión Europea se comprometió a presentar la propuesta legislativa para prohibir el uso de jaulas", añade Pisapia. "Sin embargo, los 300 millones de animales que cada año siguen encerrados en jaulas en la UE siguen esperando. Al igual que esperan los 1,4 millones de ciudadanos europeos que han alzado su voz en su defensa apoyando la iniciativa".
La coalición española End the Cage Age, formada por AnimaNaturalis, la Asociación Nacional para la Defensa de los Animales (ANDA), CIWF, Igualdad Animal, INTERCIDS-Operadores jurídicos por los animales y el Observatorio de Bienestar Animal (OBA), pone de manifiesto la importancia de esta audiencia. "Seremos la voz de los 300 millones de animales confinados en jaulas cada año en granjas de la UE", declaran las organizaciones.
"Cada día que pasa sin legislación representa sufrimiento concreto para millones de individuos que merecen vivir sin el tormento de las jaulas", expresa Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España. "La Comisión Europea tiene la obligación moral y legal de cumplir su compromiso. Los animales no pueden esperar más".
De la esperanza ciudadana al incumplimiento europeo
La historia de End the Cage Age es la de un éxito ciudadano convertido en una promesa rota. Lanzada en septiembre de 2018 por CIWF en asociación con Eurogroup for Animals y más de 160 organizaciones de protección animal y medioambientales, End the Cage Age se convirtió en una de las ICE más exitosas de la historia. En un año, de 2018 a 2019, la iniciativa recogió más de 1,4 millones de firmas validadas, convirtiéndose en la sexta ICE exitosa de las 75 iniciativas registradas en los primeros diez años de existencia de este instrumento democrático, y la tercera con mayor número de firmas. Más significativamente, fue la primera ICE exitosa centrada en el bienestar de animales en granjas.
En respuesta a la abrumadora demanda pública, el 30 de junio de 2021, la Comisión Europea se comprometió oficialmente a revisar la legislación actual de la UE sobre bienestar animal. En su comunicación, la Comisión prometió presentar una propuesta legislativa antes del final de 2023 para eliminar progresivamente y finalmente prohibir el uso de jaulas para gallinas, cerdas, terneros, conejas, patos, ocas y otros animales en granjas mencionados en la iniciativa.
Sin embargo, ese plazo de 2023 llegó y se fue sin propuesta legislativa. La Comisión, que había generado considerables expectativas legítimas entre los ciudadanos de que la legislación se presentaría, simplemente guardó silencio. En septiembre de 2023, cuando la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen pronunció su discurso sobre el Estado de la Unión, el tema del bienestar animal y la prohibición de jaulas estuvo completamente ausente. La posterior carta de intenciones para 2024 tampoco mencionó el compromiso.
"El silencio de la Comisión no es un simple retraso administrativo", señala Gascón. "Es un abandono deliberado de los animales y de la democracia participativa. Las voces y los intereses de los lobbies que representan a la industria están fuertemente representados en Bruselas, mientras que los 1,4 millones de ciudadanos que firmaron esta iniciativa han sido ignorados".
El camino hacia los tribunales
Ante el incumplimiento, las organizaciones de protección animal primero intentaron vías alternativas. En octubre de 2023, Eurogroup for Animals y 57 organizaciones miembros escribieron a la Comisión Europea solicitando claridad sobre cuándo se publicaría la propuesta. No recibieron respuesta. En noviembre de 2023, Eurogroup y varias de sus organizaciones miembras presentaron una queja oficial de mala administración ante el Defensor del Pueblo Europeo contra la Comisión por no cumplir su compromiso con una ICE en la que 1,4 millones de ciudadanos pidieron la prohibición de las jaulas y por no comunicar adecuadamente su retractación de esta promesa.
La queja planteaba el tema de que la Comisión estaba socavando las reglas que gobiernan las ICE y la credibilidad misma del proceso democrático participativo que representan. El Defensor del Pueblo Europeo abrió una investigación y solicitó a la Comisión que enviara una respuesta oficial a Eurogroup for Animals y a todos los demás denunciantes. Sin embargo, la respuesta tardía de la Comisión fue insatisfactoria para los denunciantes, sin proporcionar un cronograma claro o plan de acción sobre cuándo se publicaría la propuesta.
Con todas las vías administrativas agotadas, en marzo de 2024 el Comité Ciudadano de End the Cage Age presentó el recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE. "No estamos pidiendo promesas nuevas, sino el cumplimiento de una promesa ya hecha", declaró Matteo Cupi, vicepresidente de Igualdad Animal Italia, como organización coadyuvante. "Europa debe demostrar que la democracia no se detiene a las puertas de las granjas y que el sufrimiento evitable de millones de animales no puede seguir siendo ignorado".
Ahora, tras una solicitud formal presentada en mayo de 2025, el Tribunal ha decidido permitir a las partes implicadas exponer sus argumentos en la audiencia pública del 5 de marzo. Las asociaciones acogen con satisfacción esta decisión, ya que consideran que se trata de un paso crucial para que la Comisión presente la propuesta de prohibición y haga público el expediente de la Iniciativa End the Cage Age.
La ciencia respalda el fin de las jaulas
Para fundamentar su compromiso de 2021, la Comisión Europea solicitó a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que complementara la evidencia científica existente para determinar las condiciones necesarias para la prohibición de las jaulas. Entre 2022 y 2023, la EFSA adoptó opiniones científicas exhaustivas sobre el bienestar en granjas de cerdos, pollos de engorde y reproductoras, gallinas ponedoras y reproductoras, patos, ocas y codornices, y terneros.
Las conclusiones científicas fueron contundentes: los sistemas de jaulas son incompatibles con el bienestar animal básico. Los estudios documentaron que los animales confinados en jaulas experimentan sufrimiento físico y psicológico significativo, incluyendo la imposibilidad de expresar comportamientos naturales esenciales, altos niveles de estrés, mayor incidencia de lesiones y enfermedades relacionadas con el confinamiento extremo, y la frustración constante de necesidades etológicas fundamentales.
La Comisión también inició en 2022 una serie de consultas con partes interesadas en el contexto de subgrupos de la Plataforma Europea de Bienestar Animal, cubriendo aves de corral, rumiantes y cerdos. Además, en septiembre de 2024, el informe del Diálogo Estratégico sobre el Futuro de la Agricultura de la UE —resultado de ocho meses de discusiones con 29 voces principales del sector agroalimentario de la UE, incluido Philip Lymbery, CEO global de CIWF y presidente de Eurogroup for Animals— recomendó unánimemente que la Comisión publique propuestas para prohibir las jaulas y reformar la legislación de bienestar animal.
"La ciencia es clara, la ciudadanía es unánime, incluso los propios representantes del sector agrícola reconocen la necesidad de cambio", sostiene Gascón. "La única barrera que queda es la voluntad política de la Comisión Europea de cumplir con su palabra".
Qué está en juego en la audiencia
Durante la audiencia del 5 de marzo, el Comité Ciudadano promotor de la iniciativa End the Cage Age y las organizaciones coadyuvantes presentarán argumentos detallados sobre las consecuencias del incumplimiento de la Comisión. La petición de las organizaciones y la ciudadanía es clara: la Comisión debe respetar el compromiso legalmente vinculante que asumió en 2021, presentando un calendario claro y razonable para la propuesta legislativa sobre la prohibición del uso de jaulas para todas las especies afectadas. Además, los activistas solicitan acceso completo al expediente de la iniciativa End the Cage Age, que actualmente la Comisión ha denegado.
"Las iniciativas ciudadanas europeas nacieron para permitir a los ciudadanos y ciudadanas participar activamente en la influencia de las políticas europeas", comentan las asociaciones. "El incumplimiento del compromiso de prohibir las jaulas frustra el sentido mismo de este instrumento democrático, minando la confianza de los ciudadanos en la Comisión".
El resultado de este caso tendrá implicaciones que van mucho más allá del bienestar de los animales en granjas. Establecerá un precedente sobre si las ICE —el principal instrumento de democracia participativa directa de la UE— tienen fuerza vinculante real o son simplemente ejercicios simbólicos que la Comisión puede ignorar cuando le resulte políticamente conveniente.
Reineke Hameleers, CEO de Eurogroup for Animals, lo expresa claramente: "Los ciudadanos de la UE han hecho uso de la herramienta democrática a su disposición: quieren a estos millones de animales fuera de las jaulas. No hay argumento contra acabar con el sufrimiento animal. Sin embargo, con el silencio de la Comisión sobre el tema, cuestionamos el propósito democrático mismo de la ICE, que fue específicamente introducida para permitir a los ciudadanos de la UE dar forma a la toma de decisiones de la UE".
El camino hacia un futuro sin jaulas
A pesar del incumplimiento de la Comisión, el movimiento para acabar con las jaulas ha ganado impulso en toda Europa. En junio de 2025, la coalición española End the Cage Age organizó una concentración frente al Congreso de los Diputados en Madrid para exigir el fin del uso de jaulas en la ganadería de la Unión Europea. El acto recibió el apoyo de representantes de diversos partidos políticos, incluidos Julia Boada, Nahuel González y Toni Valero de Izquierda Unida dentro del Grupo Sumar, Daniel Senderos, Rafael Gómez y Vicente Montávez Aguillaume del PSOE, Ione Belarra de Podemos, Etna Estrems de ERC y Mikel Otero de EH Bildu.
En Italia, en junio de 2025, senadores de todos los partidos se comprometieron públicamente con la eliminación de las jaulas. La senadora Simona Malpezzi del Partido Democrático declaró: "Eliminar las gabbie se puede hacer, no estamos hablando de una utopía y Italia podría convertirse incluso en la primera en Europa en imponer esta prohibición para todas las especies".
El sector empresarial también ha comenzado a actuar independientemente de la legislación. Empresas como Barilla, Ferrero y Fumagalli en Italia ya han adoptado políticas cage-free (libres de jaulas), demostrando que las empresas pueden anticipar los pasos de los legisladores. Según Annamaria Pisapia, directora de CIWF Italia, estos casos muestran que la transición a sistemas sin jaulas no solo es éticamente necesaria, sino también económicamente viable.
En septiembre de 2025, la Comisión Europea publicó una consulta pública sobre la revisión de la legislación de bienestar animal de la UE, que permaneció abierta hasta el 12 de diciembre de 2025. Un total de 174.000 ciudadanos de la UE y 5.152 partidarios de todo el mundo participaron, exigiendo leyes más estrictas de bienestar animal y reiterando la demanda de acabar con las jaulas.
"Lo que estamos viendo es una brecha creciente entre lo que la ciudadanía exige, lo que la ciencia recomienda, y lo que la Comisión Europea está dispuesta a hacer", añade Gascón. "Esta audiencia del 5 de marzo es una oportunidad para cerrar esa brecha y demostrar que en Europa, la democracia y la compasión pueden prevalecer sobre los intereses económicos de corto plazo".
Cómo puedes actuar ahora
Mientras se espera la audiencia del 5 de marzo y la eventual decisión del Tribunal de Justicia de la UE, 300 millones de animales continúan sufriendo en jaulas cada año en Europa. Gallinas ponedoras encerradas en espacios del tamaño de una hoja de papel A4. Cerdas en jaulas de gestación tan estrechas que no pueden girarse. Conejas confinadas en jaulas metálicas durante toda su vida. Terneros separados de sus madres y encerrados en boxes individuales. Patos y ocas inmovilizados en condiciones antinaturales..
La lucha por acabar con las jaulas no termina en los tribunales. Cada persona puede contribuir al cambio:
- A nivel individual:
Reduce o elimina el consumo de productos de origen animal. Si consumes huevos, lácteos o carne, elige siempre productos procedentes de sistemas sin jaulas y, preferiblemente, ecológicos. Lee las etiquetas: en el caso de los huevos frescos, el código 0 indica producción ecológica, el 1 indica camperas (al aire libre), el 2 indica suelo (sin jaulas pero en interior), y el 3 indica jaulas. Evita siempre el 3. Para otros productos que contienen huevo como ingrediente, busca empresas que se hayan comprometido con políticas cage-free. - A nivel colectivo:
Comparte información sobre End the Cage Age en tus redes sociales. Habla con tu familia, amigos y colegas sobre la realidad de los animales en jaulas. Presiona a las empresas que compras para que adopten políticas libres de jaulas. Contacta con tus representantes políticos —tanto a nivel nacional como europeo— y exígeles que apoyen la prohibición de las jaulas.
"Cada acción cuenta", concluye Gascón. "Cada huevo que no compras de gallinas enjauladas, cada firma que añades a una petición, cada conversación que tienes sobre este tema, cada euro que donas a organizaciones de defensa animal: todo suma. Los 300 millones de animales que esperan en jaulas no pueden esperar a que los políticos encuentren la voluntad para actuar. Necesitan que actuemos nosotros, ahora".
El 5 de marzo de 2026 marcará un antes y un después en la historia de la democracia europea y del bienestar animal. Mientras el Tribunal de Justicia de la UE delibera sobre el caso, millones de ciudadanos europeos y 300 millones de animales esperan una respuesta. La justicia, finalmente, tendrá la palabra.

