Nuevo estudio revela que los jabalíes son aliados esenciales para la conservación del medio ambiente

Un estudio científico en Alemania revela que estos animales pueden ser aliados inesperados para mantener la biodiversidad en ecosistemas amenazados, desafiando décadas de percepción negativa sobre su impacto ecológico.

04 febrero 2026
Madrid, España.

Un estudio publicado en enero de 2025 en la revista Global Ecology and Conservation, realizado por investigadores de las universidades de Utrecht, Radboud y el Parque Nacional de Hainich en Alemania, ha documentado por primera vez de manera rigurosa cómo los jabalíes (Sus scrofa) están manteniendo la diversidad característica de los pastizales calcáreos abandonados mediante su comportamiento de hozadura. Las parcelas hozadas mostraron menor cobertura de gramíneas y mayor cobertura de hierbas, junto con una riqueza de especies, un índice de diversidad de Shannon y una uniformidad significativamente mayores, según concluyeron los autores del estudio.

Los pastizales calcáreos son ecosistemas seminaturales formados sobre suelos de tiza o caliza que, cuando se gestionan adecuadamente, sostienen una extraordinaria diversidad de especies. Están incluidos en el Anexo I de la Directiva de Hábitats de la Unión Europea, lo que obliga a los Estados miembros a designarlos, protegerlos y gestionarlos. Sin embargo, su calidad y abundancia han disminuido drásticamente en Europa durante el último siglo debido a cambios en el uso del suelo, el abandono agrícola y la transición de praderas a bosques.

"Históricamente, estos pastizales se mantenían mediante el pastoreo de animales de granja y la producción de heno. Sin esas actividades, los pastizales se someten a un proceso de sucesión ecológica: las plantas de bajo crecimiento son reemplazadas gradualmente por plantas más altas, luego matorrales, árboles y finalmente bosque", explica Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España. "Lo fascinante del estudio alemán es que demuestra que estos animales, a través de su hozadura, pueden frenar o incluso revertir ese proceso de sucesión, actuando como verdaderos ingenieros del ecosistema".

Cuando remover la tierra salva la diversidad

El equipo de investigación, liderado por Bob Olivier van Leeuwen y Patrick A. Jansen, estudió 60 pares de parcelas en el Parque Nacional de Hainich, en el estado alemán de Turingia. La mitad de estas parcelas habían sido hozadas por jabalíes durante el invierno, mientras que la otra mitad permanecía sin disturbar. Los resultados fueron contundentes: el análisis de especies indicadoras diferenció 23 especies para las parcelas hozadas y solo 8 para las parcelas sin disturbar.

Los jabalíes, al hogar la tierra en busca de raíces, insectos y hongos, remueven la capa de hojarasca y los primeros 5 a 15 centímetros del suelo. Este comportamiento, que en otros contextos se considera destructivo, en los pastizales calcáreos cumple una función ecológica crucial: crea espacios de suelo desnudo donde pueden germinar especies pioneras y plantas herbáceas que de otro modo serían desplazadas por gramíneas dominantes. Los investigadores encontraron que los animales salvajes nativos como los ciervos rojos y los jabalíes pueden ralentizar o incluso revertir el proceso de sucesión mediante el pastoreo y otras formas de alteración del hábitat.

El estudio midió variables ambientales como la cobertura de suelo desnudo, hojarasca, musgo, gramíneas y hierbas durante el verano, tras las hozaduras invernales. Las parcelas hozadas mostraron no solo mayor diversidad general de plantas vasculares, sino también una mayor presencia de especies características de los pastizales calcáreos. De 17 especies características evaluadas, dos fueron indicadoras significativas en las parcelas hozadas, mientras que solo una lo fue en las parcelas sin disturbar.

"Este hallazgo cambia radicalmente nuestra comprensión del papel de estos animales en su hábitat natural", añade Gascón"Durante décadas se ha estudiado el impacto de los jabalíes principalmente fuera de su rango natural, donde efectivamente actúan como especie invasora. Pero dentro de su hábitat nativo, estos individuos han coevolucionado con el ecosistema y pueden desempeñar funciones ecológicas positivas que apenas estamos empezando a comprender".

Más allá de las plantas: un efecto cascada sobre la fauna

Las implicaciones del estudio van mucho más allá de la vegetación. Investigaciones complementarias del mismo equipo científico, publicadas en el Journal of Insect Conservation en septiembre de 2025, demostraron que las hozaduras de jabalíes también benefician a las comunidades de ortópteros (saltamontes y grillos) al crear mosaicos de diferentes etapas sucesionales. Los saltamontes y saltamontes de tierra prefirieron las etapas sucesionales tempranas en mayo, mientras que los grillos y chicharras preferían las etapas tardías.

Un estudio adicional sobre mariposas raras encontró que dos especies amenazadas, la mariposa arlequín (Euphydryas aurinia) y la mariposa de Nickerl (Melitaea aurelia), se benefician directamente de las hozaduras porque estos animales crean céspedes abiertos ricos en suelo desnudo que ofrecen un microclima cálido y abundancia de plantas hospederas para las larvas de estos lepidópteros.

La densidad de jabalíes en el Parque Nacional de Hainich es suficiente para crear mosaicos de diferentes etapas sucesionales, donde coexisten parcelas hozadas y no hozadas. Al aumentar la heterogeneidad del hábitat, la hozadura por parte de una población de jabalíes en esta densidad contribuye positivamente a la biodiversidad de ortópteros en los pastizales calcáreos, según los autores.

"El concepto clave aquí es la heterogeneidad", señala Gascón"Los ecosistemas más resilientes y diversos no son uniformes, sino que presentan un mosaico de microhábitats diferentes. Las hozaduras crean precisamente eso: parches de suelo desnudo junto a vegetación madura, ofreciendo nichos para especies con diferentes requerimientos ecológicos. Es un ejemplo perfecto de cómo la perturbación natural, en las dosis adecuadas, puede sostener la biodiversidad".

El contexto español: entre la paradoja y la oportunidad

España alberga diversos tipos de pastizales calcáreos distribuidos en sistemas montañosos como los Pirineos, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y las Béticas, incluyendo Sierra Nevada. Estos ecosistemas, clasificados como Hábitats de Interés Comunitario (HIC 6170, 6210, 6220), enfrentan amenazas similares a las de otros países europeos: abandono agrícola, reducción del pastoreo tradicional y procesos de forestación natural.

Simultáneamente, España experimenta un aumento significativo en las poblaciones de jabalíes. Según un estudio de Pascual-Rico et al. (2022), la densidad media en la Península Ibérica es de aproximadamente 6 jabalíes por kilómetro cuadrado, con estimaciones que proyectaban alcanzar poblaciones cercanas a los dos millones de individuos para 2025. Este incremento, atribuido al abandono rural, cambios en el uso del suelo, ausencia de depredadores naturales y alta capacidad reproductiva de la especie, ha generado declaraciones de emergencia cinegética en comunidades como Andalucía.

Sin embargo, la situación española presenta diferencias críticas respecto al contexto alemán. "En España, buena parte del problema de sobrepoblación de jabalíes tiene origen humano", explica Gascón"Durante décadas se practicaron repoblaciones en cotos de caza, se alimentó artificialmente a los animales y se gestionaron las poblaciones para maximizar la actividad cinegética, no para el equilibrio ecológico. Además, no contamos con censos fiables que nos permitan saber realmente cuántos individuos hay en cada territorio".

No existe un censo oficial en España que determine con precisión la cantidad de jabalíes en cada territorio. Esta falta de datos fiables dificulta establecer estrategias de gestión basadas en evidencia científica.

Por otro lado, los pastizales calcáreos españoles difieren en composición florística y estructura de los centroeuropeos. Los pastizales xerofíticos mediterráneos (HIC 6220), por ejemplo, están adaptados a condiciones de mayor aridez y presentan comunidades dominadas por especies anuales y vivaces diferentes a las de Alemania. Los pastos de alta montaña caliza de los Pirineos (HIC 6170) se desarrollan en ambientes alpinos y subalpinos con características distintas a los pastizales de baja montaña estudiados en Hainich.

Lecciones del modelo alemán y su aplicabilidad

El estudio de Hainich ofrece lecciones valiosas, pero también advertencias. Los investigadores enfatizan que los resultados se obtuvieron en un contexto específico: pastizales calcáreos abandonados hace aproximadamente 30 años, con una densidad de jabalíes moderada que permite la coexistencia de áreas hozadas y sin hogar, bajo un régimen de no intervención típico de un parque nacional.

Los autores advierten que la alta fecundidad de los jabalíes puede llevar a un crecimiento poblacional excesivo que supere un umbral de perturbación, con posibles efectos negativos sobre la vegetación. La clave está en la intensidad de la perturbación: demasiado poca y el proceso de sucesión hacia el bosque continúa; demasiada y se degrada el pastizal.

En España, estudios en ambientes alpinos del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici han documentado que los jabalíes pueden causar notables alteraciones en pastos de montaña, modificando la composición florística y afectando procesos de regeneración arbórea. La expansión de estos animales a zonas de alta montaña, favorecida por el cambio climático, añade complejidad al panorama.

En humedales como el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, investigadores del CSIC han revelado que el aumento de jabalíes amenaza el éxito reproductivo de aves acuáticas y afecta negativamente a las poblaciones de conejo silvestre, especie clave para depredadores amenazados como el águila imperial. La protección de ciertos entornos y particularmente la ausencia de caza favorecen la proliferación del jabalí, con efectos en cascada sobre el conjunto del ecosistema, según el estudio.

"Lo que el estudio alemán nos enseña es que el impacto de estos animales no es uniforme ni predecible fuera de contexto", reflexiona Gascón"Depende del tipo de ecosistema, de la densidad poblacional, de la presencia de otras especies y de múltiples factores ambientales. No podemos simplemente trasladar conclusiones de un ecosistema a otro. Lo que necesitamos urgentemente en España es investigación específica sobre nuestros propios pastizales calcáreos y el papel que estos individuos pueden desempeñar en ellos".

Gestión basada en ciencia, no en prejuicios

El hallazgo más revolucionario del estudio de Hainich no es solo que los jabalíes pueden beneficiar a los pastizales calcáreos, sino que desafía la narrativa dominante que presenta a estos animales exclusivamente como plaga destructiva. Durante décadas, la gestión de jabalíes en Europa se ha basado principalmente en el control poblacional mediante la caza, con el objetivo de reducir daños agrícolas, accidentes de tráfico y riesgos sanitarios.

Sin embargo, evidencia creciente sugiere que la caza intensiva puede ser contraproducente. Cuando se elimina a hembras dominantes que regulan reproductivamente al grupo mediante feromonas, las demás hembras entran en celo simultáneamente, lo que resulta en un mayor número de crías. Además, datos de la DGT y aseguradoras como AXA indican que la mayoría de accidentes de tráfico con jabalíes ocurren durante la temporada de caza (octubre-enero), cuando los animales son desplazados y desorientados por la presión cinegética.

Los investigadores de Hainich recomiendan permitir que los jabalíes hocen sustancialmente en ecosistemas abiertos de pastizales calcáreos de alta importancia para la conservación, aunque advierten que la gestión podría beneficiarse de estudios de modelización poblacional. Determinar el tamaño óptimo de población es complejo debido a la interacción de múltiples procesos ecosistémicos.

"Lo que este estudio demuestra es que necesitamos superar los paradigmas simplistas", concluye Gascón"Estos animales no son simplemente buenos o malos, plagas o salvadores. Son individuos sintientes que forman parte de ecosistemas complejos, y su impacto depende del contexto ecológico y de cómo los humanos gestionamos ese contexto. En lugar de declaraciones de guerra contra una especie, necesitamos investigación rigurosa, gestión adaptativa y respeto por la complejidad de la naturaleza".

Hacia un nuevo enfoque de conservación

El estudio de Hainich forma parte de un cambio de paradigma más amplio en la ciencia de la conservación: el reconocimiento de que los grandes mamíferos, incluidos aquellos que pueden causar conflictos con actividades humanas, desempeñan funciones ecológicas insustituibles. El concepto de "rewilding" o restauración de procesos naturales aboga por permitir que los procesos ecológicos operen con mínima intervención humana, incluyendo las perturbaciones causadas por herbívoros nativos.

En el contexto español, aplicar este enfoque requiere abordar primero las distorsiones humanas que han alterado las dinámicas poblacionales naturales: suspender repoblaciones artificiales, eliminar la alimentación suplementaria en cotos de caza, establecer censos rigurosos mediante técnicas científicas como cámaras trampa y análisis genéticos, y diseñar estrategias de gestión diferenciadas según el ecosistema y la intensidad del conflicto.

Para los pastizales calcáreos españoles amenazados por el abandono y la forestación, la cuestión no es si los jabalíes pueden ayudar, sino bajo qué condiciones específicas y en qué densidades. Esto requiere investigación en nuestros propios ecosistemas, no solo la extrapolación de resultados centroeuropeos.

"Imagino un futuro donde la gestión de fauna silvestre se base en ciencia rigurosa, no en tradiciones cinegéticas o alarmas mediáticas", expresa Gascón"Un futuro donde reconozcamos a cada animal como un individuo con valor intrínseco, no como una unidad a eliminar o un recurso a explotar. Y donde comprendamos que la conservación de la biodiversidad requiere mantener los procesos ecológicos naturales, incluyendo aquellos que nos resultan incómodos o inconvenientes".

Actúa por un futuro basado en el respeto y la ciencia

El conocimiento sin acción es estéril. Si este artículo te ha hecho reflexionar sobre la complejidad de nuestra relación con la fauna silvestre y la necesidad de gestión basada en evidencia, es momento de dar el siguiente paso.

Acciones individuales que puedes tomar hoy:

  • Cuestiona las narrativas simplistas sobre especies "problemáticas". Cuando escuches hablar de "plagas" o "sobrepoblación", pregunta por los datos científicos que respaldan esas afirmaciones.
  • Apoya la investigación científica sobre fauna silvestre compartiendo estudios como el de Hainich en tus redes sociales, contribuyendo a un debate público mejor informado.
  • Exige a tus representantes políticos que basen las políticas de gestión de fauna en ciencia rigurosa, incluyendo censos fiables y estudios de impacto ecosistémico antes de implementar medidas de control poblacional.
  • Consume de manera ética evitando productos de cotos de caza que practiquen alimentación artificial o repoblaciones que desequilibran las dinámicas poblacionales naturales.
  • Visita y apoya espacios naturales protegidos donde se implementen estrategias de conservación basadas en procesos ecológicos naturales, demostrando que existe demanda social para este tipo de gestión.

AnimaNaturalis trabaja incansablemente por la defensa de los derechos de todos los animales, promoviendo una relación con la fauna basada en el respeto, la ciencia y el reconocimiento de cada individuo como ser sintiente con valor intrínseco.

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La historia de los pastizales calcáreos y los jabalíes nos enseña que las soluciones a los problemas ambientales raramente son simples. Requieren ciencia rigurosa, gestión matizada y, sobre todo, la voluntad de cuestionar nuestras asunciones y aprender de la complejidad del mundo natural. Pero esa complejidad solo puede respetarse si existen organizaciones y ciudadanos comprometidos con defender a cada animal como el individuo que es.